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Cae un laboratorio de marihuana en una nave de Ponferrada con rifle incluido

La Policía Nacional desmantela una plantación "indoor" tras detectar un consumo eléctrico sospechoso y un nivel de vida injustificado del detenido.

Lo que por fuera parecía una nave industrial más en las inmediaciones de Ponferrada, por dentro era una auténtica factoría de estupefacientes diseñada para no dejar de producir. Agentes de la Policía Nacional han culminado una investigación de meses con un detenido en Ponferrada por cultivo de marihuana, tras descubrir un sofisticado laboratorio «indoor» que contaba incluso con armamento para su protección.

La operación, liderada por el Grupo de Estupefacientes, comenzó cuando las piezas del puzle dejaron de encajar: un hombre sin ingresos conocidos mantenía un nivel de vida elevado y residía en una nave con una actividad aparentemente nula.

El rastro de la luz: 33 amperios de sospecha

En el mundo del narcotráfico moderno, el mayor enemigo de los cultivos interiores no es solo el olfato policial, sino el contador de la luz. Los agentes, en colaboración con las compañías eléctricas, detectaron un puenteo en el contador con una intensidad de 33 amperios.

Estas cifras eran totalmente incompatibles con la actividad de la nave, pero sí encajaban a la perfección con el consumo masivo que exigen las lámparas LED y los sistemas de ventilación necesarios para que la marihuana crezca a ritmo forzado. Además de la droga, al detenido se le investiga ahora por un delito de defraudación de fluido eléctrico.

Centrifugadoras de polen y un rifle calibre .22

Tras obtener la autorización judicial, el registro de la nave reveló la magnitud del negocio. Los agentes no solo encontraron plantas en diversas fases de crecimiento y secado, sino maquinaria técnica avanzada:

  • Procesado: Dos centrifugadoras de polen para la elaboración de derivados.

  • Logística: Lámparas LED de alto rendimiento, calefactores, termostatos y sistemas de riego.

  • Almacén: Tabletas de hachís y recipientes listos para la distribución.

Sin embargo, el hallazgo más inquietante fue un rifle del calibre .22 con 95 cartuchos. El uso de armas de fuego en este tipo de instalaciones suele indicar un nivel de profesionalización y peligrosidad superior, destinado a proteger la mercancía de posibles «vuelcos» (robos entre bandas).

El peligro de los cultivos «indoor»

Este tipo de instalaciones se han convertido en la opción preferida de las organizaciones criminales en zonas como El Bierzo. Al ser cultivos cerrados, permiten controlar la temperatura y la humedad para optimizar las cosechas anuales, multiplicando los beneficios respecto al cultivo exterior.

El detenido ya ha sido puesto a disposición de la autoridad judicial, enfrentándose a una terna de delitos: tráfico de drogas, tenencia ilícita de armas y fraude eléctrico. Con esta intervención, se retira de las calles de la comarca no solo una cantidad importante de sustancia vegetal, sino también un arma de fuego sin control legal.

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