Cruzar una frontera europea con un perro, un gato o un hurón es hoy mucho más sencillo que hace una década, pero no nos engañemos: la burocracia sigue ahí. Si estás planeando unas vacaciones o una mudanza, lo primero que debes entender es que la normativa comunitaria busca, ante todo, la seguridad sanitaria. No querrás que tu fiel compañero termine en cuarentena por un despiste administrativo.
Para viajar con mascotas por la Unión Europea con total tranquilidad, existen tres pilares fundamentales que todo propietario debe grabar en su agenda antes de comprar los billetes.
Los tres imprescindibles: Microchip, rabia y pasaporte
No importa si vas de España a Francia o si vienes desde fuera de la Unión; sin estos requisitos, el viaje termina en el primer puesto de control:
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Identificación clara: Tu mascota debe llevar un microchip (transpondedor) homologado. Si todavía tiene un tatuaje, solo será válido si es claramente legible y se realizó antes de julio de 2011.
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La vacuna de la rabia: Es el «peaje» sanitario obligatorio. Debe estar en vigor y registrada oficialmente. Ojo: si vienes de un país fuera de la UE, es muy probable que te exijan además un test de anticuerpos.
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El Pasaporte Europeo: Solo lo pueden expedir veterinarios autorizados en la UE. Es un documento estándar que resume toda la vida sanitaria de tu animal. Si resides en Gran Bretaña, recuerda que tus pasaportes ya no son válidos tras el Brexit; ahora necesitas un certificado zoosanitario.
¿Vas a Irlanda, Malta o Noruega? Cuidado con la tenia
Si tu destino es Finlandia, Irlanda, Malta, Noruega o Irlanda del Norte, los requisitos se endurecen ligeramente. Estos territorios están libres del parásito Echinococcus multilocularis y, para que sigan así, exigen que tu perro reciba un tratamiento específico contra la tenia entre 24 y 120 horas antes de llegar al país. No lo dejes para el último minuto, porque el margen de tiempo es estricto.
Más de cinco mascotas y otros casos especiales
A veces, la familia es numerosa. Si pretendes viajar con más de cinco mascotas, la UE sospechará que hay una intención comercial detrás. Para evitar que te apliquen las normas de importación de ganado, deberás demostrar que vas a un concurso, exhibición o evento deportivo y que los animales tienen más de 6 meses.
¿Y qué pasa si tu mascota tiene que viajar sola? La norma dice que debe hacerlo en un plazo de 5 días respecto a tu propio viaje. Si le dejas el encargo a otra persona, asegúrate de firmar una autorización por escrito; de lo contrario, el trámite se vuelve mucho más complejo y costoso.
Recomendación de experto: Revisa el punto de entrada
No todos los pasos fronterizos están habilitados para mascotas. Debes entrar por los puntos de entrada de viajeros designados donde las autoridades puedan verificar la documentación. Si el control falla, las opciones son dramáticas: desde la vuelta al país de origen hasta la eutanasia en casos extremos donde la cuarentena no sea viable.
Viajar con mascotas por la Unión Europea es un placer que refuerza el vínculo con nuestros animales, pero exige responsabilidad. Una visita a tu veterinario de confianza con un mes de antelación te ahorrará cualquier dolor de cabeza.