El panorama literario leonés abre los brazos a una nueva voz que promete no dejar indiferente a nadie. Este martes 9 de junio, a las 19:30 horas, las salas del Instituto Leonés de Cultura (ILC) se convertirán en el escenario idóneo para la puesta de largo de Barcos de cebolla, la primera incursión en la novela del autor Luciano Ugidos.
No estamos ante un debut convencional.
Detrás de estas páginas se esconde la mente de un militar retirado cuya biografía ha basculado durante décadas entre los paisajes de León, el bullicio de Madrid y la luz de Tenerife. Ese bagaje vital, lejos de traducirse en una crónica rígida o castrense, ha germinado en un relato profundamente intimista, camuflado bajo el sutil manto del realismo mágico.
El eje de la trama gira en torno a Leandro, un protagonista cuyos pasos se entrelazan constantemente con una dimensión misteriosa.
Ugidos propone un juego de espejos al lector. La novela dibuja un puente constante entre la realidad más tangible y el territorio de lo soñado; una suerte de predicciones y premoniciones que anticipan el destino del propio Leandro. La geografía del libro también encierra su propia magia: la historia se asienta en un pequeño pueblo de la provincia de Zamora que el autor jamás había pisado, pero que ya existía con asombrosa nitidez en los recovecos de su mente antes de visitarlo por primera vez.
La literatura no es el primer refugio creativo de este autor.
Quienes sigan de cerca la trayectoria de Ugidos recordarán que en su infancia llegó a grabar un disco como voz solista y que, años más tarde, coqueteó con la lírica mediante la publicación de un poemario. Ahora, tras un largo proceso de maduración y acumulación de vivencias, da el salto a la narrativa de gran formato. Barcos de cebolla es, en esencia, un destilado de los pilares que han sostenido su existencia: la presencia incondicional de la familia, el peso de la disciplina laboral y el refugio de la fe.
La cita de esta tarde en el ILC no es solo una presentación de cara a la galería, sino una invitación formal a participar en un enigma literario. El autor reta al público a desentrañar qué parte de Leandro pertenece al hombre de carne y hueso y qué parte se construyó con la materia de la que están hechos los sueños.