La Unión del Pueblo Leonés (UPL) volvió a marcar perfil propio en las Cortes de Castilla y León. Tras la constitución de la Mesa, la secretaria general leonesista, Alicia Gallego, reafirmó el compromiso de su partido para seguir trabajando con el fin de que las inversiones necesarias para la Región Leonesa no se queden en promesas ni en palabrería.
Durante su intervención, Gallego dejó claro que la prioridad de la formación no pasa por participar en “juegos de sillones”, sino por exigir que se impulsen de una vez las iniciativas y proyectos que, según denunció, llevan años paralizados en León, Zamora y Salamanca.
La dirigente leonesista subrayó que UPL acudirá a las Cortes con voluntad de trabajar, proponer y colaborar, pero sin renunciar a su objetivo político, que sigue siendo la autonomía de la Región Leonesa. En esa línea, insistió en que lo urgente es atender problemas que afectan al día a día de la ciudadanía, como la falta de vivienda para los jóvenes, el déficit de infraestructuras y otras carencias que arrastra el territorio.
Además, Gallego puso el foco en la nueva etapa política que se abre tras la constitución de la Mesa. Aunque reconoció que en la sesión se habló de trabajo y de diálogo, advirtió de que habrá que comprobar cuánto tarda en configurarse el Gobierno autonómico y si, finalmente, se priorizan los intereses generales o vuelven a imponerse los cálculos partidistas.
La líder de UPL también valoró el discurso del nuevo presidente de las Cortes, Francisco Vázquez, del que destacó su tono de “mano tendida”. Sin embargo, mostró cautela sobre el desarrollo de los próximos meses y avisó de que quedará por ver si esa disposición al diálogo se traduce en hechos o si acaba imponiéndose “un mero rodillo” parlamentario.
Uno de los puntos más críticos de su intervención llegó al referirse al vínculo que Vázquez estableció entre la Cuna del Parlamentarismo, reconocida a las Cortes del Reino de León de 1188, y las actuales Cortes autonómicas de Castilla y León, surgidas en 1983. Alicia Gallego se mostró sorprendida por ese planteamiento y rechazó que pueda presentarse como una continuidad histórica natural.
Desde la óptica leonesista, ese paralelismo no se sostiene. Gallego aseguró que se intentó enlazar un hito histórico de León con un marco autonómico que UPL considera artificial y fruto de intereses políticos ajenos a la identidad propia de la Región Leonesa. Por ello, defendió que su partido seguirá reivindicando una voz propia para el territorio dentro del debate institucional.
Con este posicionamiento, UPL busca mantener su mensaje central en la legislatura: reclamar inversiones reales, soluciones concretas y una mayor atención política a las necesidades de la Región Leonesa. La formación insiste en que su papel en las Cortes estará centrado en fiscalizar, proponer y recordar que León, Zamora y Salamanca no pueden seguir esperando.