La ciudad francesa de Toulon se ha despertado conmocionada por un dramático suceso que ha acabado con la vida de cuatro miembros de una misma familia. Una mujer de 38 años y tres de sus hijos —dos niños y una niña con edades comprendidas entre los 3, 4 y 6 años— han fallecido este miércoles tras precipitarse al vacío desde la decimotercera planta de un edificio de viviendas. De acuerdo con las primeras informaciones facilitadas por la delegación del Gobierno, la principal hipótesis apunta a que la madre se habría arrojado de forma voluntaria junto a los menores.
El suceso tuvo lugar en el distrito de Pontcarral poco antes de las seis de la mañana. Tras recibir la alerta de los vecinos, los servicios de emergencias médicas y varias dotaciones de bomberos se desplazaron con máxima urgencia hasta el bloque de pisos. Sin embargo, los sanitarios solo pudieron certificar el fallecimiento en el acto de la mujer y de dos de los niños. La tercera menor, una niña de 6 años, fue localizada y evacuada en estado crítico a un centro hospitalario cercano, donde desgraciadamente falleció pocas horas después a consecuencia de las graves lesiones provocadas por el impacto.
La hipótesis principal descarta la participación de terceros
El fiscal de la República en Toulon, Raphaël Balland, ha emitido un comunicado oficial en el que confirma la apertura de una investigación por homicidio cometido por ascendiente. Según ha precisado el representante del Ministerio Público, las primeras inspecciones oculares y las pruebas recogidas en el domicilio no muestran ningún elemento que sugiera la intervención o presencia de terceras personas en la escena en el momento de los hechos.
Los informes vecinales y policiales apuntan a que la víctima se encontraba criando en solitario a sus siete hijos, todos ellos menores de edad. La estructura familiar se dividía en dos vínculos conyugales diferentes: los tres hijos mayores nacieron fruto de una primera relación, mientras que los cuatro más pequeños procedían de un segundo progenitor. Tras el suceso, los cuatro hijos supervivientes han sido declarados bajo la tutela de urgencia de las autoridades francesas y ya reciben asistencia de equipos psicológicos especializados en traumas infantiles.
Investigación sobre la salud mental de la madre
Para esclarecer con exactitud las circunstancias del caso, la Fiscalía ha ordenado la realización de las autopsias pertinentes, así como diversos análisis toxicológicos complementarios que se llevarán a cabo en el Instituto Médico Forense de Marsella.
Paralelamente, las pesquisas policiales se centrarán en analizar el entorno de la mujer de 38 años. Los primeros testimonios recogidos por los investigadores indican que la madre había comenzado a manifestar de forma reciente síntomas compatibles con trastornos psiquiátricos graves y cuadros depresivos severos. Un extremo que la policía judicial francesa intenta confirmar a través de su historial médico con el fin de aportar respuestas sobre los motivos subyacentes de este trágico desenlace.
