El Noroeste peninsular vuelve a exhibir unidad estratégica y sintonía institucional frente a los desafíos comunes que condicionan su competitividad. El presidente de la Junta de Castilla y León, Alfonso Fernández Mañueco, ha participado este miércoles en Oviedo en la segunda edición del Foro del Noroeste. Bajo el lema ‘Construyendo puentes. Creando futuro’, un encuentro organizado por el grupo Prensa Ibérica, el líder leonés y castellano ha compartido mesa de debate con sus homólogos de la Xunta de Galicia, Alfonso Rueda, y del Principado de Asturias, Adrián Barbón.
Los tres mandatarios autonómicos han aprovechado la cita para consolidar una postura de consenso y elevar un bloque de reclamaciones unívocas dirigidas al Gobierno de España. Las peticiones prioritarias pivotan sobre la necesidad de inversiones reales en infraestructuras de transporte, medidas efectivas contra el declive demográfico, el fomento de la innovación y, de manera muy señalada, una reforma del modelo de financiación autonómica negociada de forma estrictamente multilateral.
Infraestructuras y la batalla por eliminar los peajes
Durante su turno de palabra en el foro de Oviedo, Fernández Mañueco ha vuelto a situar la conectividad logística en el centro de la agenda política, reclamando al Ejecutivo central un impulso decidido e inversor para el Corredor Atlántico. El presidente de la Junta ha incidido en que las conexiones ferroviarias de alta velocidad y mercancías con Galicia, Asturias y el país vecino, Portugal, resultan vitales para el tejido industrial. Asimismo, ha abogado por potenciar las redes viarias, energéticas y digitales en las provincias interiores como único mecanismo real para favorecer la cohesión territorial y fijar población en el entorno rural.
Un punto especialmente crítico de su intervención ha sido la conectividad por carretera. Con el objetivo de asentar la competitividad y facilitar la atracción de capital exterior, Mañueco ha vuelto a exigir al Gobierno central la supresión definitiva de los peajes de las autopistas que afectan a Castilla y León, argumentando que suponen un lastre para la actividad comercial de las empresas. El presidente autonómico ha recordado que, mientras Madrid no adopte una solución estructural, la Junta mantendrá su compromiso de bonificar al menos el 60 % del coste del peaje para los usuarios recurrentes de la comunidad.
El Pacto de Santiago como línea roja de financiación
En lo relativo al debate sobre el reparto de fondos del Estado, Fernández Mañueco ha ratificado la vigencia del Pacto de Santiago, el acuerdo plurirregional que define las necesidades de las comunidades con desafíos demográficos. El titular de la Junta ha defendido que el nuevo modelo de financiación debe tratarse obligatoriamente en una mesa multilateral con todas las comunidades autónomas por igual, rechazando negociaciones bilaterales o singulares.
Para el líder autonómico, las variables de reparto no pueden limitarse al volumen estricto de población, sino que deben ponderar de forma determinante factores como:
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El envejecimiento de la población (que encarece el coste sanitario).
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La dispersión geográfica (que multiplica el coste de escuelas y centros médicos rurales).
Bajo este mismo prisma de igualdad territorial, Mañueco ha remarcado que cualquier posible debate o condonación en torno a la deuda autonómica de las regiones debe abordarse bajo criterios comunes y compartidos por todo el Consejo de Política Fiscal y Financiera.
Liderazgo sectorial y cooperación ante emergencias
En clave económica, el presidente ha ensalzado las bondades de la colaboración público-privada en la comunidad, destacando el rol tractor que desempeñan las universidades y las empresas tecnológicas. En este sentido, ha sacado pecho del posicionamiento de liderazgo que ostenta Castilla y León en sectores estratégicos a nivel nacional como el agroalimentario, el farmacéutico y la automoción.
La jornada ha concluido con un mensaje de optimismo cooperativo. Fernández Mañueco ha ensalzado los estrechos lazos históricos, sociales y culturales que unen de forma natural a Castilla y León con los territorios gallego y asturiano, instando a sus homólogos a seguir estrechando la colaboración institucional mutua. Un trabajo conjunto que debe materializarse no solo en la exigencia de infraestructuras comunes, sino también en el blindaje de los servicios públicos limítrofes y la cooperación técnica ante situaciones de emergencias o catástrofes naturales.