El consumo de alimentos locales y de proximidad gana terreno en España. El 65% de los consumidores asegura que el origen cercano de un producto influye mucho o bastante cuando decide qué comprar, según una nueva encuesta de la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU).
En concreto, un 25% afirma que la procedencia local influye mucho en su decisión. Además, otro 40% reconoce que influye bastante. La tendencia también llega a la cesta de la compra: el 63% incorpora productos locales a menudo o muy a menudo.
El dato adquiere especial interés en provincias como León, donde el sector agroalimentario mantiene una estrecha relación con el territorio. La Diputación agrupa bajo el sello Productos de León numerosas producciones vinculadas a la provincia y acaba de promocionar esta oferta agroalimentaria en la feria Salamaq.
El etiquetado frena la compra de alimentos locales y de proximidad
Pese al creciente interés, los consumidores todavía encuentran dificultades para identificar el origen real de muchos productos.
La falta de información clara en el etiquetado aparece como uno de los principales obstáculos. Según OCU, esta carencia resulta especialmente visible en determinados alimentos frescos vendidos a granel.
La organización sostiene que entre el 70% y el 95% de la carne, el pescado y los huevos a granel analizados en mercados no mostraban información sobre su origen, pese a que estos productos frescos o poco procesados deben disponer de ella. OCU también señala deficiencias similares en algunas frutas y verduras.
Por ese motivo, la asociación de consumidores reclama una mayor vigilancia por parte de las administraciones locales y autonómicas.
Además, OCU pide al Ministerio de Agricultura que impulse cambios en la normativa europea. Su propuesta pasa por hacer más visible y específica la procedencia de los principales ingredientes de los productos envasados.
El precio preocupa, pero no siempre es más alto
El coste representa otra de las barreras señaladas por los consumidores. Existe la percepción de que comprar alimentos de proximidad puede resultar más caro.
Sin embargo, OCU considera que esa diferencia no se produce necesariamente en todos los productos. Sus estudios citan casos como la ternera nacional o los garbanzos, donde las alternativas españolas pueden resultar más económicas que las importadas.
Además, uno de cada dos encuestados estaría dispuesto a pagar más por un alimento local, según los resultados difundidos por la organización.
Por tanto, el precio importa, aunque no explica por sí solo la decisión de compra. La identificación del producto y su disponibilidad también pesan.
León, una provincia con una amplia despensa ligada al territorio
La tendencia nacional tiene una lectura especialmente cercana en León. La provincia cuenta con una amplia variedad de productos identificados con su territorio.
El catálogo de la Diputación incluye, entre otros, Alubia de La Bañeza-León, Queso de Valdeón, Puerro de Sahagún, Tomate de Mansilla de las Mulas, Pimiento Morrón de Fresno de la Vega y Pimientos Asados del Bierzo.
Este tejido agroalimentario convierte la información sobre el origen en un elemento relevante tanto para productores como para consumidores. Una identificación más sencilla puede ayudar a diferenciar el producto cercano frente a otras alternativas presentes en el mercado.
Además, la Diputación de León continúa promocionando las marcas de calidad agrupadas bajo Productos de León en ferias y encuentros agroalimentarios. A comienzos de septiembre, la institución provincial llevó esta oferta a Salamaq, en Salamanca.
Mercados locales y comedores públicos, entre las propuestas
La escasez de oferta aparece como la tercera gran barrera detectada por OCU.
Entre las posibles soluciones, los participantes en la encuesta señalan el apoyo a mercados locales, una mejor identificación de estos alimentos en supermercados y la incorporación de productos de proximidad en los servicios públicos.
En el caso de los centros educativos, el Real Decreto 315/2025 ya establece criterios de sostenibilidad para los comedores escolares. La norma indica que su oferta debe estar formada fundamentalmente por alimentos frescos y de temporada procedentes de canales cortos de distribución. Además, al menos el 45% de las raciones de frutas y hortalizas deben ser de temporada.
OCU pide ahora avanzar también en hospitales y residencias, además de reforzar las normas de etiquetado.
Más interés por saber de dónde viene lo que se come
Los resultados reflejan un cambio progresivo en los hábitos de compra. Cada vez más consumidores valoran no solo el precio, sino también el origen, la sostenibilidad y la cercanía de los alimentos.
Sin embargo, el crecimiento del consumo de alimentos locales y de proximidad dependerá también de que el comprador pueda reconocerlos con facilidad.
Para OCU, mejorar el etiquetado, reforzar los mercados locales y ampliar la presencia de estos productos en comercios y servicios públicos son pasos necesarios para consolidar esa tendencia. Una cuestión que también afecta directamente a territorios con una importante tradición agroalimentaria como León y su provincia.


