
El alivio térmico vivido recientemente en la Península Ibérica tendrá un carácter meramente transitorio. Las predicciones meteorológicas emitidas por la Agencia Estatal de Meteorología y portales especializados confirman el asentamiento de una cresta anticiclónica de origen sahariano que provocará un repunte generalizado de los valores térmicos en gran parte del territorio nacional.
Las temperaturas iniciarán una senda ascendente de entre dos y cinco grados en las próximas jornadas. El episodio registrará sus cotas más elevadas entre el domingo y el miércoles de la próxima semana, con registros entre ocho y diez grados por encima de los promedios climatológicos habituales para este periodo de septiembre.
Las previsiones contemplan máximas propias del mes de julio en amplias zonas del interior peninsular y el norte. En los valles del Guadalquivir y del Guadiana los termómetros rozarán o superarán la barrera de los 40 grados, mientras que en puntos septentrionales como Lleida o Bilbao se prevén máximas cercanas a los 35 grados. De forma paralela, la costa mediterránea y la comunidad extremeña registrarán de nuevo episodios de noches tropicales.
En el plano internacional, la Administración Nacional de Aeronáutica y el Espacio de Estados Unidos ha registrado el desplazamiento de una densa masa de polvo del Sáhara atravesando el océano Atlántico hacia el continente americano. La llegada de esta masa de aire suspendido provocará episodios de calima y cielos brumosos en zonas del Caribe, Colombia y el sur de Estados Unidos, un fenómeno cuya ocurrencia a estas alturas del calendario resulta poco habitual para la comunidad científica.

