El Grupo Municipal de la Unión del Pueblo Leonés en el Ayuntamiento de La Robla ha mostrado su preocupación por la solicitud de una póliza de crédito de 1.078.372,91 euros. La formación considera que la operación no está suficientemente justificada, ya que el Consistorio mantiene un remanente de tesorería cercano a los dos millones de euros.
El portavoz de UPL, Felipe I. Moreira, ha cuestionado la gestión económica del equipo de gobierno que encabeza Santiago Dorado. A su juicio, la nueva póliza de crédito en La Robla abre una “paradoja financiera”: recurrir a financiación bancaria mientras existen ahorros municipales disponibles.
Según los leonesistas, el gobierno local vincula esta operación a retrasos en el cobro de subvenciones para proyectos ya anunciados en varias ocasiones. Entre ellos, citan actuaciones como el nuevo puente o la rotonda de Crispín.
Moreira sostiene que esta explicación genera dudas. “No es comprensible que inversiones que han protagonizado innumerables anuncios públicos dependan ahora de un préstamo bancario que generará intereses a los vecinos”, ha señalado.
UPL plantea dos posibles lecturas. Por un lado, cuestiona si la tramitación ante otras administraciones ha sido eficaz. Por otro, pregunta si esos proyectos se están utilizando para cubrir otras necesidades de gasto que, según la formación, no han sido aclaradas.
El grupo municipal también advierte sobre las prioridades del equipo de gobierno. Considera que se puede estar buscando una ejecución rápida de determinadas obras para lograr visibilidad pública, en lugar de responder a una planificación técnica ordenada.
En este punto, Moreira ha relacionado la operación con la situación de las instalaciones deportivas. El portavoz leonesista afirma que el deporte base sigue afectado por problemas de gestión y por una licitación que, según UPL, no ha avanzado por falta de rigor técnico.
La formación también critica la evolución del presupuesto municipal. Señala que la planificación aprobada en diciembre de 2025 ha sufrido cuatro modificaciones de crédito en apenas cuatro meses. Para UPL, este ritmo refleja una “contabilidad de reacción” y no un proyecto económico estable.
“La póliza de crédito en La Robla solo puede entenderse como una forma de dar agilidad artificial a proyectos que se quieren terminar a cualquier precio”, ha afirmado Moreira.
UPL reclama al Ayuntamiento más transparencia sobre el destino real del préstamo. Además, pide que la gestión financiera vuelva a criterios de prudencia y servicio público.
El portavoz ha concluido que su grupo vigilará el uso de este millón de euros para evitar que, en sus palabras, se convierta en “combustible para una campaña de gestos” que acabarían pagando los vecinos mediante intereses bancarios innecesarios.