
La intervención fue realizada por el Destacamento Fiscal y de Fronteras de la Comandancia de la Guardia Civil de León, dentro de sus labores de control e inspección. El alcohol intervenido carecía de precintas oficiales y marcas fiscales, un requisito obligatorio para garantizar su trazabilidad y legalidad.
Según la información oficial, estos licores se producían de forma clandestina. Además, incumplían la normativa sanitaria relativa a su producción y etiquetado. Esta situación puede suponer un riesgo para los consumidores, ya que no existe control sobre el origen, la elaboración ni las condiciones de conservación del producto.
La Guardia Civil también recuerda que la producción de bebidas alcohólicas está sujeta a la normativa de Impuestos Especiales. Por ello, este tipo de conductas no solo tienen consecuencias sanitarias, sino también una notable repercusión tributaria.
En una de las inspecciones, los agentes localizaron bebidas almacenadas en condiciones insalubres. El orujo se encontraba junto a productos de limpieza, debido a su carácter clandestino. Este hecho aumenta el riesgo para la salud de las personas que pudieran consumirlo.
El Destacamento Fiscal y de Fronteras desarrolla controles en diferentes ámbitos. Entre sus principales funciones están la inspección de establecimientos relacionados con la venta de tabaco, estancos, puntos de venta con recargo, paquetería, uso fraudulento de gasóleo bonificado y puntos de venta y consumo de alcohol.
Con esta actuación, la Guardia Civil refuerza la vigilancia sobre la venta irregular de alcohol en León. El objetivo es prevenir el consumo de productos sin garantías sanitarias y evitar el fraude fiscal asociado a la distribución de bebidas alcohólicas clandestinas.

