La jornada comenzará a las 11:45 horas, cuando la comitiva municipal parta desde el Ayuntamiento de San Marcelo rumbo a San Isidoro. Antes, los pendones de diez localidades vinculadas a la Asociación de Pendones Concejiles del Reino de León recorrerán la ciudad hasta reunirse en la plaza de San Isidoro.
A mediodía dará inicio el acto central: el Foro u Oferta, un histórico debate que enfrenta cada año al Cabildo de San Isidoro y al Ayuntamiento de León. En él se discute si la tradicional ofrenda —un cirio de arroba y dos hachones de cera— es voluntaria o una obligación.
En esta edición, la confrontación dialéctica estará protagonizada por:
- Luis García Gutiérrez, en representación del Cabildo.
- Camino Orejas, como síndico municipal.
Como manda la tradición, el debate volverá a quedar sin resolución, aplazándose simbólicamente hasta el próximo año.
El momento más simbólico: Las Cabezadas
Tras el Foro u Oferta se celebrará la misa en la basílica. Posteriormente, en la plaza de San Isidoro, tendrá lugar el gesto que da nombre a la ceremonia: Las Cabezadas.
Se trata de tres reverencias exageradas por cada parte, un acto simbólico que pone fin a las diferencias entre Iglesia y pueblo… al menos hasta el siguiente año.
Más de ocho siglos de historia sin acuerdo
El origen de esta tradición se remonta a 1158, cuando el antiguo Reino de León sufría una grave sequía. Según la tradición, la ciudad sacó en procesión las reliquias de San Isidoro para pedir lluvia.
El milagro llegó en forma de precipitaciones, pero con un hecho sorprendente: los restos del santo se volvieron tan pesados que no podían ser trasladados. Tras la intervención de la infanta Doña Sancha, quien rezó y ayunó durante tres días, el traslado fue posible.
Desde entonces, León mantiene esta ceremonia como muestra de agradecimiento, aunque nunca se ha resuelto si la ofrenda es un acto voluntario o una obligación, lo que da sentido al debate anual.
Un evento que refuerza la identidad leonesa
La ceremonia de Las Cabezadas no solo es un acto religioso o institucional. Es también una expresión de la identidad cultural de León, que año tras año reúne a vecinos, autoridades y visitantes en torno a una tradición única en España.