Las comunicaciones en el corazón de la montaña central leonesa dan un salto cualitativo. La Diputación de León ha procedido a la recepción oficial de las obras de acondicionamiento de la carretera LE-3624 por Valdeteja a la LE-315, una infraestructura largamente demandada que une de forma más segura y moderna las localidades de Genicera y Almuzara.
El acto ha contado con la presencia del vicepresidente de la Diputación y diputado de Infraestructuras, Roberto Aller, quien ha estado acompañado por el alcalde de Cármenes, Dionisio García, y el alcalde de Valdelugueros, Emilio Orejas, escenificando la importancia que este eje tiene para la conectividad y el desarrollo de ambos municipios.
Un millón de euros para transformar cinco kilómetros de roca
La intervención ha supuesto un importante desembolso económico para la institución provincial, alcanzando una inversión exacta de 1.070.771,20 euros. Con este presupuesto se ha actuado de manera integral sobre un trazado de 5.270 metros de longitud, caracterizado por la complejidad de su orografía.
El núcleo del proyecto se ha centrado en dos aspectos fundamentales para la conducción: el ensanche de la vía y el refuerzo del firme. En los tramos más complejos, flanqueados por taludes de roca, los trabajos de desmonte han permitido ampliar la plataforma pavimentada hasta alcanzar unos uniformes y cómodos 5,50 metros de anchura. Asimismo, se ha procedido a la regularización del asfalto y a la corrección de peraltes defectuosos, solucionando de forma definitiva los problemas de desgaste que presentaba la antigua capa de rodadura.
Actuaciones integrales en las travesías
La reforma no solo ha pensado en el tráfico de paso, sino de manera muy especial en la seguridad de los residentes de la zona. En las travesías de Valverdín, Pedrosa y Lavandera, se ha instalado una cuneta de 0,30 metros que funciona como elemento delimitador de la calzada, complementada con una franja de hormigón y la construcción de todos los pasos salvacunetas necesarios.
Para evitar uno de los problemas históricos de estas vías de montaña, se han regularizado los entronques con los caminos rurales colindantes, impidiendo así que las lluvias arrastren suciedad y barro hacia el asfalto principal. El proyecto se ha cerrado con el despliegue de la señalización horizontal y vertical reglamentaria tras un periodo de ejecución que arrancó en enero de 2024 y concluyó el pasado 31 de marzo de 2026.
Por su parte, Roberto Aller ha querido reafirmar el compromiso de la institución local con el medio rural, señalando que desde la Diputación se continúa «haciendo un gran esfuerzo por mejorar todas las vías que pertenecen a la red provincial». El objetivo último, ha recordado el diputado de Infraestructuras, sigue siendo el de «dotar a nuestros pueblos de vías de comunicación de calidad, garantizando la seguridad de todos los vecinos y del resto de usuarios».
