
El modelo de gestión de los incendios forestales en Castilla y León vuelve a encender el debate político. Izquierda Unida León ha salido al paso de las recientes declaraciones del nuevo responsable de incendios de la Junta de Castilla y León, quien puso en duda la eficacia de las labores preventivas que se desarrollan durante los meses de invierno. Una postura que la formación de izquierdas ha catalogado como “profundamente irresponsable” y totalmente ajena a la evidencia científica y a la experiencia de los profesionales del sector forestal.
Alba Díez, responsable de Medio Rural y Medio Ambiente de IU León, ha sido contundente al señalar que la oleada de grandes incendios que ha sufrido la comunidad en los últimos años no obedece a la casualidad o a la mala fortuna. Para Díez, son el resultado directo de «décadas de abandono del medio rural y de un modelo que ha priorizado la extinción de emergencia frente a la prevención real».
La rentabilidad económica y social de prevenir
Desde la organización se insiste en que la limpieza de montes, la selvicultura integral y las actuaciones preventivas sobre el terreno son las únicas herramientas eficaces para reducir tanto el riesgo como la virulencia de los fuegos en pleno verano. Además, ponen el foco en la balanza económica institucional:
“La pregunta no es cuánto cuesta prevenir incendios, sino cuánto nos cuesta no hacerlo. Cada euro invertido en gestión forestal evita pérdidas económicas, daños ambientales y riesgos para la población mucho mayores”, argumenta Alba Díez.
IU recuerda asimismo que la prevención del monte no es una opción política circunstancial o ideológica, sino una obligación legal estricta recogida tanto en la Ley de Montes estatal como en la propia normativa autonómica de Castilla y León, las cuales atribuyen competencias y responsabilidades directas a las administraciones públicas.
El decálogo de IU para cambiar el modelo
Ante el evidente avance de la emergencia climática —que prolonga e intensifica las condiciones idóneas para los grandes incendios forestales—, Izquierda Unida urge a la Junta a abandonar el actual sistema estacional y propone una batería de medidas estructurales para el territorio leonés:
-
Operativo permanente: Creación de un cuerpo forestal profesionalizado con empleo estable y digno durante los doce meses del año.
-
Ganadería extensiva: Impulso de los pastores y la ganadería local como desbrozadores naturales y tradicionales del monte.
-
Aprovechamiento de biomasa: Fomento del uso sostenible de los recursos del monte para generar valor y limpieza en el entorno rural.
-
Poder local: Reforzar la capacidad económica y de gestión de los ayuntamientos y las juntas vecinales leonesas.
-
Freno a la despoblación: Vincular el cuidado del monte con políticas que fijen población y mantengan la actividad humana en los pueblos.
La formación concluye su exigencia advirtiendo a la administración autonómica de que «lo verdaderamente irresponsable es asumir que cada verano se van a repetir las mismas tragedias sin actuar jamás sobre las causas que las provocan», reclamando una gestión forestal activa, sostenible y continuada.

