El sector veterinario vive una jornada histórica. El Consejo de Ministros aprobó en su última sesión el Real Decreto que establece el Certificado Profesional en Asistencia Clínica en Centros Veterinarios, una nueva formación integrada oficialmente dentro de la familia profesional agraria. La Confederación Empresarial Veterinaria Española (CEVE) ha recibido el anuncio con enorme entusiasmo, calificándolo como el cierre definitivo a una demanda largamente perseguida.
“Es una gran noticia que pone fin a 8 años de lucha por parte de esta patronal”, ha manifestado con satisfacción el presidente de CEVE, Sebastià Rotger, quien ha querido poner en valor el esfuerzo del colectivo “pese a la resistencia mostrada por mucha gente dentro del sector”.
Seguridad jurídica y acreditación por experiencia
La nueva norma no solo fija el currículo educativo de este certificado profesional, sino que regula todas las ofertas formativas asociadas en el marco del sistema de Formación Profesional (FP). Hasta ahora, el personal de apoyo en clínicas y hospitales carecía de una titulación oficial unificada a nivel estatal, un limbo normativo que esta medida viene a subsanar.
Para las empresas del sector, los beneficios son inmediatos. Según destaca Rotger, esta regulación aportará «más seguridad jurídica» a los centros y, de manera paralela, abrirá una vía crucial para miles de trabajadores en activo: la posibilidad de acreditar oficialmente sus competencias a través de su experiencia laboral demostrada.
El encaje en el nuevo convenio colectivo
El impacto de este certificado profesional se dejará sentir de forma inmediata en las relaciones laborales del sector. El presidente de la patronal ha recordado que el actual convenio colectivo, cuyos términos se encuentran en plena fase de negociación, será el encargado de establecer los plazos y la transitoriedad para que los trabajadores puedan acceder y convalidar este certificado.
Con esta aprobación, las tareas de apoyo y asistencia clínica en los centros veterinarios —que van desde la atención al cliente y la gestión de material hasta el auxilio en quirófano y hospitalización— adquieren el estatus profesional y formativo que los empresarios y trabajadores llevaban casi una década reclamando. Un paso que, en palabras de la patronal, marca un auténtico «antes y un después» para la salud veterinaria.



