La vicepresidenta de la Junta de Castilla y León y consejera de Familia e Igualdad de Oportunidades, Isabel Blanco, ha mantenido en Bruselas dos reuniones de trabajo centradas en reforzar la cohesión social en la Comunidad desde una perspectiva institucional, económica y territorial.
En el primero de los encuentros, Blanco se reunió con miembros del equipo de la vicepresidenta ejecutiva de Derechos Sociales y Empleo, Capacidades y Educación. Durante la reunión, la representante autonómica expuso las principales líneas estratégicas de la Junta en materia de discapacidad y dependencia.
La Junta defendió que estas políticas no solo mejoran la atención a las personas más vulnerables. Además, las considera una herramienta clave de cohesión social, capaz de generar crecimiento económico, empleo y nuevas oportunidades ligadas a la innovación y la excelencia en los servicios públicos.
Después, Isabel Blanco mantuvo un segundo encuentro con miembros del equipo del comisario europeo de Equidad Intergeneracional, Juventud, Cultura y Deporte. En esta reunión, ambas partes analizaron distintas iniciativas impulsadas por el Gobierno autonómico para fomentar el trabajo y la colaboración intergeneracional en el medio rural.
El foco se puso especialmente en el futuro de los jóvenes que viven en pequeños municipios, uno de los grandes retos demográficos y sociales de Castilla y León. La Junta trasladó a Bruselas su interés por consolidar proyectos que favorezcan la convivencia entre generaciones, el arraigo y nuevas oportunidades de desarrollo en los pueblos.
Con esta agenda institucional, la vicepresidenta autonómica sitúa en el ámbito europeo algunas de las prioridades sociales de Castilla y León. Entre ellas, destacan la mejora de la atención a la dependencia, el impulso de la inclusión de las personas con discapacidad y la búsqueda de fórmulas que ayuden a sostener la vida en el medio rural.
La visita también refuerza la idea de que la cohesión social no se limita a la asistencia. En el planteamiento de la Junta, se vincula de forma directa con la creación de empleo, la igualdad de oportunidades y la fijación de población, especialmente en las zonas con más riesgo de despoblación.
