Los pantanos de León llegan al inicio de junio con una situación favorable. La provincia cuenta con 1.609 hectómetros cúbicos de agua embalsada, lo que supone el 90,70% de su capacidad total, fijada en 1.774 hm³. El dato confirma un escenario de reservas altas, aunque con un descenso semanal de 45 hm³, equivalente al 2,54%.
La fotografía hidrológica es positiva si se compara con la media de los últimos diez años. En la misma semana, la reserva media se sitúa en 1.525 hm³, un 85,99%. Por tanto, los embalses leoneses están más de cuatro puntos por encima de la media histórica reciente. Sin embargo, el nivel actual queda por debajo del registrado hace un año, cuando la provincia almacenaba 1.691 hm³, el 95,32%.
Riaño y Barrios de Luna sostienen las reservas
Entre los principales pantanos de León, Riaño vuelve a destacar como la mayor reserva de la provincia. Según los datos semanales de Embalses.net, el embalse cuenta con 605 hm³ almacenados sobre una capacidad de 641 hm³. Le siguen Bárcena, con 325 hm³ sobre 341 hm³, Porma, con 289 hm³ sobre 318 hm³, y Barrios de Luna, con 264 hm³ sobre 311 hm³.
Además, la Confederación Hidrográfica del Duero sitúa el sistema Esla-Órbigo, formado por Villameca, Barrios de Luna, Porma y Riaño, en el 93,4% de su capacidad a fecha 4 de junio de 2026. En conjunto, estos cuatro embalses suman 1.203,3 hm³ de agua sobre una capacidad de 1.288,4 hm³. La CHD advierte de que estos datos son provisionales y pueden ser revisados.
Barrios de Luna roza el lleno
El embalse de Barrios de Luna presenta una de las mejores cifras del sistema, con 299,3 hm³ y un 96,4% de ocupación según la CHD. Riaño se mantiene también en niveles muy altos, con 600,7 hm³ y un 93,7%. Por su parte, Porma alcanza 286,5 hm³, el 90,1%, mientras que Villameca registra 16,8 hm³, el 90,2%.
Aun así, la tendencia semanal muestra una ligera reducción. El sistema Esla-Órbigo pierde 13,1 hm³ en la última medición de la CHD. Esta caída entra dentro del comportamiento habitual de la época, marcada por el aumento de demandas agrícolas, el avance de la campaña de riego y la llegada de temperaturas más altas.
Un verano con reservas, pero con vigilancia
La situación de los embalses de León permite afrontar el comienzo del verano con margen. No obstante, los técnicos mantienen la atención en la evolución de las próximas semanas. La combinación de consumo, riego y menor aportación de lluvia puede acelerar el descenso si se encadenan episodios secos.
En este contexto, la provincia parte de una posición cómoda. Los grandes pantanos superan el 90% y la reserva global está por encima de la media de la última década. Por ello, el estado de los pantanos de León ofrece tranquilidad, aunque no elimina la necesidad de un uso responsable del agua.