Antes de la llegada de las citas solares previstas para 2027 y 2028, el calendario astronómico de este verano ofrece un fenómeno visible desde todo el país. El eclipse lunar del 28 de agosto cruzará el cielo nocturno del territorio peninsular e insular, según la confirmación técnica facilitada por el Instituto Geográfico Nacional y el Observatorio Astronómico Nacional.
Este evento se produce cuando la Tierra se interpone exactamente entre el Sol y el satélite, proyectando la sombra del planeta sobre la superficie lunar. A diferencia de los eclipses totales —en los que el astro adquiere un tono cobrizo por la refracción atmosférica— o los penumbrales, el acontecimiento de finales de mes corresponde a un eclipse parcial. Con una magnitud de 0,93, la umbra terrestre llegará a tapar el 93 % del disco lunar, generando un contraste acentuado que podrá contemplarse a simple vista sin necesidad de emplear gafas protectoras.
El desarrollo de la alineación astronómica requerirá madrugar. La secuencia comenzará formalmente a las 4:33 horas, alcanzando su punto álgido a las 6:12 de la mañana. El tramo de parcialidad concluirá a las 7:51 horas, mientras que la finalización definitiva del fenómeno se registrará hacia las 9:00 horas. Aunque la observación no exige instrumentos ópticos, el uso de prismáticos o telescopios facilitará la apreciación de los matices rojizos en los bordes de la sombra.
Las condiciones relativas de visibilidad estarán condicionadas por la posición geográfica y el horario del ocaso lunar. Las regiones situadas en el oeste peninsular, Canarias y Ceuta dispondrán del escenario más propicio, ya que la Luna se ocultará tras el horizonte después de que finalice la fase parcial. En el centro, el este peninsular, Baleares y Melilla, el satélite se pondrá antes de concluir la parcialidad, aunque sus habitantes podrán seguir todo el inicio del proceso y el momento de máximo oscurecimiento.
