La cuenta atrás ha comenzado en las costas de Tenerife. El crucero MV Hondius, marcado por un brote de hantavirus que ya se ha cobrado tres vidas, se aproxima a las Islas Canarias en lo que se perfila como una de las operaciones logísticas y sanitarias más complejas de los últimos años en España.
Se espera que el buque alcance las inmediaciones del puerto de Granadilla durante la madrugada del domingo, entre las 3:00 y las 4:00 horas. Sin embargo, el barco no tocará muelle; permanecerá fondeado como medida de seguridad estricta para evitar cualquier riesgo de propagación del virus en suelo firme.
Una evacuación quirúrgica bajo «burbujas»
El plan diseñado por las autoridades españolas, en colaboración con la Organización Mundial de la Salud (OMS), no deja margen al error. A partir del mediodía del domingo, aprovechando las condiciones favorables del mar, los pasajeros serán trasladados a tierra mediante lanchas en grupos reducidos, segmentados por nacionalidad.
Una vez en el puerto, el protocolo será el siguiente:
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Traslado: Uso de «autobuses burbuja» para evitar contactos externos.
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Repatriación: Los aviones deben estar listos en el Aeropuerto de Tenerife Sur para el traslado inmediato de los extranjeros a sus países de origen.
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Destino del buque: Tras la evacuación, el Hondius pondrá rumbo a Países Bajos para someterse a una desinfección integral.
El destino de los 14 españoles
Para los ciudadanos españoles a bordo, el protocolo es específico: serán trasladados directamente al Hospital Gómez Ulla en Madrid. Allí quedarán aislados en una planta dedicada exclusivamente a este operativo, con protocolos de contingencia por si alguno desarrollara síntomas en las próximas horas.
Un balance epidemiológico preocupante
La OMS ha elevado a 6 los casos confirmados de hantavirus vinculados al crucero, incluyendo al médico y al guía de la embarcación, ambos actualmente aislados en Países Bajos. A esto se suman dos casos sospechosos, entre ellos el del primer fallecido del brote.
En España, la atención también se centra en Cataluña, donde se monitoriza a una mujer que tuvo contacto estrecho con la fallecida neerlandesa durante un vuelo, aunque por ahora se mantiene asintomática.
Coordinación al más alto nivel
La gravedad de la situación ha provocado el desplazamiento de figuras clave a Tenerife. Este sábado, la ministra de Sanidad, Mónica García, y el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, se reunirán con el director general de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus, para supervisar cada detalle de un dispositivo que busca, ante todo, contener una amenaza sanitaria internacional antes de que el tiempo empeore el lunes.