El Consejo de Ministros ha aprobado un real decreto-ley para aumentar la financiación del sistema de dependencia con una inversión adicional de 6.200 millones de euros entre 2026 y 2027. La medida supone el mayor incremento estatal registrado hasta ahora en el Sistema para la Autonomía y Atención a la Dependencia, conocido como SAAD.
La reforma tendrá efectos desde el 1 de julio de 2026. A partir de esa fecha, las comunidades autónomas recibirán una mayor aportación por cada persona con grado de dependencia reconocido. En el caso de Castilla y León, esta subida podrá traducirse en más recursos para sostener servicios que afectan también a familias de la provincia de León.
El objetivo del Gobierno es reforzar el sistema público de cuidados, reducir las listas de espera y mejorar la atención a personas mayores, personas con discapacidad y ciudadanos en situación de dependencia.
Más dinero por cada persona dependiente
La nueva financiación aumenta el nivel mínimo que el Estado transfiere a las autonomías. El mayor incremento llegará a las personas que necesitan más apoyos.
Las cuantías quedarán así:
Grado III, gran dependencia: pasa de 290 a 660 euros al mes, un aumento del 128%.
Grado II, dependencia severa: sube de 130 a 260 euros al mes, un incremento del 100%.
Grado I, dependencia moderada: aumenta de 76 a 90 euros al mes, un 18% más.
Con esta actualización, la aportación estatal alcanzará los 5.513,8 millones de euros en 2026 y los 7.239,4 millones en 2027. Según el Ministerio de Derechos Sociales, esta cifra duplicará la inversión de 2025.
Impacto en servicios y familias
El aumento de fondos busca mejorar la atención diaria. Las comunidades podrán contratar más personal, reforzar las condiciones laborales del sector y ampliar servicios clave.
Entre las prioridades figuran la ayuda a domicilio, los centros de día, la teleasistencia, la reducción de trámites y la transformación de residencias hacia modelos más pequeños y personalizados.
La medida también pretende avanzar hacia un modelo de cuidados centrado en la persona. Esto implica que quienes reciben apoyos puedan permanecer más tiempo en su entorno, en su casa o cerca de su comunidad, siempre que sea posible.
Más de 1,6 millones de personas con prestación
El Ministerio señala que el incremento tendrá efecto sobre más de 1,6 millones de personas con prestación efectiva en España. En concreto, el documento recoge 1.682.785 beneficiarios con datos del Imserso a 31 de mayo de 2026.
El Gobierno también prevé que en 2027 la aportación estatal llegue al 50% del gasto total de la dependencia, un compromiso recogido en el acuerdo de coalición.
Empleo, retorno económico y menos burocracia
El plan también se presenta como una inversión con retorno social y económico. El Ministerio calcula que la ampliación de fondos puede generar un impacto de hasta 4.000 millones de euros y favorecer la creación de cerca de 100.000 nuevos empleos.
Además, la reforma de las leyes de Dependencia y Discapacidad, actualmente en tramitación parlamentaria, incluirá medidas para reducir burocracia. Una de las más destacadas será el reconocimiento automático del 33% de discapacidad para personas con grado I de dependencia. Para los grados II y III, se prevé una pasarela hacia el 65% de discapacidad.
Nuevos derechos y servicios
La reforma también incorpora nuevos apoyos. Entre ellos, modelos de convivencia colaborativa, productos de apoyo como sillas de ruedas eléctricas o camas articuladas, asistencia personal y extensión del servicio de ayuda a domicilio.
Otro cambio relevante será el reconocimiento de la teleasistencia como derecho universal para quienes la necesiten. No obstante, esta prestación no podrá ser la única ayuda y deberá combinarse con otros apoyos.
Con esta financiación, el Ejecutivo busca consolidar un sistema de dependencia más estable, con más recursos y adaptado al envejecimiento de la población. Su aplicación práctica dependerá ahora de la gestión de las comunidades autónomas.