
La reunión en La Vecilla por la Montaña Leonesa pretende dar un nuevo paso en la coordinación de las plataformas que cuestionan varios proyectos energéticos, mineros y de gestión de residuos planteados en estas comarcas. La convocatoria llega después de que más de 500 personas llenaran el Cine Mary de Cistierna el pasado 13 de agosto durante una jornada dedicada a analizar el actual modelo de transición energética.
El encuentro del próximo martes tendrá un carácter abierto. Su objetivo, según los convocantes, será compartir información sobre los expedientes en marcha, debatir sus posibles consecuencias y coordinar las diferentes respuestas ciudadanas.
La frase “Si fuera bueno no lo pondrían aquí” resume el mensaje con el que parte de los colectivos interpreta la concentración de estas iniciativas en el medio rural leonés. Los organizadores hablan de una montaña convertida históricamente en “territorio de sacrificio” y consideran necesario abrir un debate público sobre quién obtiene los beneficios y quién asume los costes ambientales y sociales de cada actuación.
Fosfatos: cuatro permisos de investigación en diez municipios
Uno de los asuntos que estarán sobre la mesa será la búsqueda de fosfatos en la montaña leonesa.
La empresa Iberian Phosphates SL ha solicitado cuatro permisos de investigación minera denominados Gemina, Legio, Victrix y Galba. Las solicitudes afectan, con distinta extensión, a diez municipios situados entre la Montaña Oriental, la Montaña Central y el valle del Torío. La Junta de Castilla y León ha admitido a trámite estas solicitudes para realizar trabajos de investigación.
Por tanto, en este momento se habla de prospección e investigación, no de explotaciones mineras autorizadas. Sin embargo, colectivos ecologistas y organizaciones del territorio temen que unos resultados favorables puedan abrir posteriormente la puerta a proyectos de extracción a mayor escala.
Esa posibilidad ha convertido los fosfatos en uno de los principales focos de preocupación de las plataformas que participan en las movilizaciones.
El bombeo reversible centra la atención en el Curueño y Riaño
La reunión en La Vecilla por la Montaña Leonesa también abordará las centrales hidroeléctricas reversibles.
Este tipo de instalaciones funciona, de forma simplificada, como un sistema de almacenamiento energético. El agua se bombea hacia un depósito superior cuando existe disponibilidad de electricidad y vuelve a descender para generar energía cuando aumenta la demanda.
En el valle del Curueño se ha planteado el proyecto denominado Valdepiélago. La documentación conocida contempla una central reversible y las organizaciones contrarias al proyecto alertan de las afecciones que, a su juicio, provocaría sobre un espacio de elevado valor ambiental. El proyecto manejado contempla un consumo máximo de 1.300 litros por segundo, según la información difundida sobre la iniciativa.
El embalse de Riaño aparece igualmente entre las ubicaciones analizadas para soluciones de almacenamiento mediante bombeo. Los colectivos de defensa del territorio incluyen este planteamiento entre los proyectos que quieren someter a debate por sus posibles efectos sobre el paisaje, el agua y los ecosistemas de la Montaña Oriental.
Vidanes: biometano con respaldo ambiental y contestación vecinal
Otro de los puntos centrales será la planta de biogás y biometano proyectada por Apaycachana-6 SL en Vidanes, dentro del municipio de Cistierna.
El proyecto cuenta con una declaración de impacto ambiental favorable de la Junta de Castilla y León. La instalación está diseñada para tratar hasta 86.000 toneladas anuales de residuos orgánicos y obtener biogás, posteriormente purificado para producir biometano e inyectarlo en la red de gas natural.
La iniciativa prevé igualmente la producción de fertilizantes sólidos y líquidos y una conexión de unos 195 metros con la red gasista La Robla-Guardo.
La empresa sostiene que la actuación supone una modernización de su actividad actual de compostaje. Asimismo, asegura que utilizará digestores herméticos, sistemas de control de olores y que no aumentará el volumen de residuos gestionados ni el tráfico pesado existente.
Frente a esta posición, asociaciones vecinales y ecologistas cuestionan el origen y la naturaleza de parte de los residuos, así como las posibles consecuencias sobre el tráfico, los olores, los suelos y la calidad de vida. La controversia llevó incluso al Ayuntamiento de Cistierna a aprobar medidas de control y seguimiento sobre este tipo de instalaciones.
La biomasa de Almanza entra también en el debate
La lista de proyectos se amplía con el Centro Logístico Comarcal de biomasa forestal de Almanza.
La instalación forma parte de una red impulsada para León y Palencia con financiación del Fondo de Transición Justa. El programa completo moviliza 6,56 millones de euros, de los que alrededor de 4,59 millones proceden de ayuda europea.
El centro de Almanza está diseñado para recibir, tratar, astillar y almacenar biomasa forestal. Su capacidad prevista supera las 20.000 toneladas anuales, mientras que la biomasa gestionada podrá proceder de un área de varias decenas de kilómetros alrededor de las instalaciones.
Las administraciones promotoras presentan estos centros como una herramienta para aprovechar restos forestales, generar actividad económica rural y abastecer redes de calor. Por el contrario, los colectivos críticos plantean que el aumento de la demanda de biomasa debe evaluarse con cautela para evitar una presión excesiva sobre los montes.
Dos visiones sobre la transición energética
Detrás de cada expediente existe también un debate más amplio.
Administraciones y empresas vinculan buena parte de estos proyectos con la descarbonización, la economía circular, el almacenamiento de energía renovable, la reducción del uso de combustibles fósiles o la generación de actividad económica en el medio rural. En el caso de Vidanes, por ejemplo, la promotora defiende expresamente su encaje dentro de la economía circular. En Almanza, la documentación pública sitúa el proyecto dentro de las actuaciones de energías renovables y Transición Justa.
Los colectivos convocantes plantean otra lectura. Consideran que el problema no debe analizarse únicamente desde la tecnología utilizada, sino también desde la escala de los proyectos, su ubicación, el consumo de agua y materias primas, los residuos generados y el beneficio que permanece en el territorio.
Desde esa perspectiva, cuestionan lo que califican como una “falsa transición energética” basada en mantener un crecimiento constante mediante una extracción cada vez mayor de recursos naturales. También denuncian el riesgo de que las zonas rurales terminen aportando agua, madera o minerales mientras reciben actividades e instalaciones rechazadas en otros territorios.
Son argumentos de los colectivos convocantes que precisamente quieren someter a discusión pública en La Vecilla.
La Vecilla toma el relevo de Cistierna
El encuentro dará continuidad a la conferencia celebrada en Cistierna con la participación del investigador del CSIC Antonio Turiel, el geólogo Antonio Aretxabala y el biólogo Hugo Robles. Aquella jornada completó las 520 localidades del Cine Mary y concluyó con el anuncio de una nueva cita para reforzar la coordinación entre asociaciones, administraciones locales y habitantes de la montaña.
La próxima reunión en La Vecilla por la Montaña Leonesa se celebrará el martes 25 de agosto, a las 19:00 horas, en las escuelas o colegio público de La Vecilla.
La intención es poner en común las distintas luchas abiertas y debatir qué modelo de desarrollo quiere la población para unas comarcas en las que vuelven a cruzarse minería, energía, gestión de residuos, aprovechamiento forestal y conservación del territorio.
