Quienes madrugan para cruzar la ciudad conocen bien el desgaste que sufre el asfalto en el tramo norte. La aparición intermitente de socavones en la avenida Mariano Andrés no era un problema superficial de bacheado, sino el síntoma de una patología mucho más profunda. La mancomunidad Saleal ha decidido atajar el problema de raíz con una obra en el colector en profundidad que arranca la próxima semana y que va a poner a prueba la paciencia y la fluidez del tráfico leonés.
A partir del lunes 13 de julio, se ejecutará un corte total de la circulación en el tramo comprendido entre las calles Pizarro y Guillermo Doncel. La envergadura de los trabajos en la red de saneamiento obliga a levantar el vial, lo que mantendrá la zona completamente inaccesible para los vehículos durante un plazo estimado de un mes y medio, con la previsión de reabrir el entorno en septiembre.
Para evitar un tapón circulatorio en una de las principales vías de entrada y salida del barrio, la Policía Local del Ayuntamiento de León ha diseñado un plan de contingencia. El tráfico rodado se canalizará a través de desvíos obligatorios por las calles Pizarro y Guillermo Doncel, apoyándose también en la calle 19 de octubre.
El verdadero sacrificio para los residentes no será solo el ruido de la maquinaria, sino la pérdida temporal de espacio público. Con el fin de absorber el notable incremento de la densidad de vehículos en estas vías secundarias y garantizar que los giros de los autobuses y coches sean limpios, el consistorio prohibirá el estacionamiento en determinados tramos de las tres calles que asumen el desvío. El objetivo es ganar metros de calzada y fluidez a costa de las plazas de aparcamiento en superficie.
La infraestructura del saneamiento urbano es, por definición, invisible hasta que falla. En esta ocasión, la inversión de Saleal supera los 350.000 euros, una partida económica contundente destinada a renovar un colector antiguo cuyas deficiencias estructurales estaban provocando el hundimiento progresivo del terreno superior.
Conscientes de que el lunes el desconcierto puede adueñarse de los conductores habituales, la Policía Local ha instalado ya paneles informativos de refuerzo en puntos estratégicos alejados de la zona cero, concretamente en la confluencia de la plaza Juan de Austria y en la avenida Álvaro López Núñez. La idea es que los vehículos pesados y los conductores de paso puedan tomar rutas alternativas mucho antes de encontrarse con las vallas de obra. Durante las seis semanas que duren los trabajos, varias patrullas mantendrán un dispositivo permanente de vigilancia y regulación del tráfico para corregir los atascos que, de forma inevitable, se registrarán en las horas punta del verano leonés.