Villaquilambre ha iniciado la sustitución e implantación de más de 250 nuevos contenedores para mejorar el servicio de recogida de residuos urbanos en el municipio. La actuación incluye la reposición de unidades en mal estado y la llegada de nuevos contenedores para la fracción orgánica, con una inversión global que supera los 825.000 euros.
En esta primera fase, ya han comenzado a colocarse 55 contenedores destinados a las fracciones de resto, papel y envases. Esta reposición supone una inversión de 120.000 euros y busca renovar parte del parque actual de recipientes de recogida urbana que presentaban un estado deficiente.
Además, el municipio ya ha recibido los nuevos contenedores para la llamada quinta fracción, destinada a la recogida de materia orgánica. En total, son 200 unidades, de las que 180 tienen una capacidad de 2.250 litros y otras 20 alcanzan los 3.000 litros.
La inversión en estos contenedores marrones asciende a 705.000 euros. De esa cantidad, el 25% está financiado con fondos Next Generation, procedentes del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia.
Estos nuevos recipientes incorporan cerradura electrónica y sistema de apertura mediante tarjeta identificativa. Su instalación está prevista para finales de mayo en las rutas de recogida bilateral, sobre todo en Navatejera y Villobispo. Desde el inicio de la campaña informativa sobre la recogida orgánica, ya se han solicitado 120 tarjetas.
El objetivo de esta medida es aumentar el reciclaje y reducir el volumen de residuos que acaba en el contenedor de resto. Según los datos facilitados, cada vecino genera de media 417 kilogramos de residuos domésticos al año. Hasta ahora, el 80% de esos residuos se deposita en la fracción resto y, dentro de esa cantidad, cerca del 50% corresponde a materia orgánica reciclable.
Con la implantación de los nuevos contenedores marrones, Villaquilambre podría reciclar cerca de 3.000 toneladas anuales de residuos orgánicos, una cifra que marcaría un avance importante en la gestión sostenible de los residuos municipales.
La renovación del sistema pretende, además, adaptar el servicio a las nuevas exigencias de separación en origen. De este modo, el Ayuntamiento da un paso más hacia un modelo de recogida más eficiente, selectivo y alineado con los objetivos europeos de economía circular.
