La Junta de Castilla y León ha reconocido el esfuerzo medioambiental de 83 empresas de la Comunidad por avanzar en sostenibilidad, ya sea al obtener su Autorización Ambiental durante 2025, al adherirse de forma voluntaria al sistema europeo EMAS o al acreditar sus servicios con la Etiqueta Ecológica Europea.
El acto se ha celebrado durante la jornada ‘Sostenibilidad en Empresas’, organizada por la Consejería de Medio Ambiente, Vivienda y Ordenación del Territorio. En ese encuentro se han entregado 58 placas de reconocimiento: 53 a compañías que han conseguido su autorización ambiental, 3 a empresas adheridas al sistema EMAS y 2 a firmas con productos o servicios distinguidos con la etiqueta ecológica europea.
El consejero Juan Carlos Suárez-Quiñones, acompañado por el secretario general, Ángel Marinero, y por el director general de Infraestructuras y Sostenibilidad Ambiental, José Manuel Jiménez, ha presidido esta entrega de distinciones. Con este gesto, la Junta ha querido visibilizar que la sostenibilidad no solo reduce impactos, sino que también refuerza la competitividad empresarial.
La autorización ambiental es una condición clave para la puesta en marcha de industrias o instalaciones ganaderas de relevancia. Para obtenerla, los promotores deben acreditar que los posibles focos de contaminación y los riesgos de accidentes cuentan con sistemas y protocolos que ayuden a minimizarlos. Además, estas autorizaciones se revisan de forma periódica para adaptarse a las mejores técnicas disponibles y reducir de manera progresiva la incidencia sobre el entorno.
Entre las empresas distinguidas por su adhesión al sistema comunitario de gestión y auditoría medioambiental EMAS figuran Salamanca de Transportes, S.A., de León; Modulcea, S.A.U., de Valdescorriel (Zamora); y Agropecuaria La Serrota, S.L., de Herreros de Suso (Ávila). Esta adhesión implica una validación externa por parte de verificadores acreditados, que certifican la mejora del comportamiento ambiental, la optimización de procesos y un uso más eficiente de los recursos.
La Junta también ha reconocido a dos empresas por acreditar servicios con la Etiqueta Ecológica Europea. Se trata de Onet Iberia Soluciones, S.A.U., de Valladolid, por el servicio de limpieza de la Delegación Territorial de la Junta en Segovia, y de Limpiezas Castilla de Salamanca, S.L., por el servicio de limpieza del aparcamiento del Hospital Universitario de Salamanca. Esta certificación distingue productos y servicios con menor impacto ambiental durante todo su ciclo de vida.
En conjunto, Castilla y León cuenta actualmente con 1.059 instalaciones con Autorización Ambiental, 20 empresas adheridas al sistema EMAS y 6 que fabrican productos o prestan servicios con Etiqueta Ecológica Europea. Además, según el Registro Estatal de Emisiones y Fuentes Contaminantes, la Comunidad es la tercera de España con más instalaciones activas autorizadas, solo por detrás de Cataluña y Aragón.
Entre las 78 instalaciones que obtuvieron su autorización ambiental en el último año se encuentran explotaciones ganaderas, industrias vinculadas a la producción de biogás, biometano e hidrógeno verde, además de empresas agroalimentarias, químicas, farmacéuticas, metalúrgicas y relacionadas con la gestión de residuos. Ese dato refleja, según la Junta, que la transición ecológica también está ligada a nuevos proyectos industriales y a la creación de empleo.
La Consejería sostiene que difundir este tipo de comportamientos responsables resulta esencial para trasladar a la sociedad una idea clara: economía y medio ambiente pueden avanzar de forma conjunta. En ese marco, tanto la adhesión a EMAS como la obtención de etiquetas ecológicas se consolidan como herramientas de mejora continua, promoción empresarial y apertura a mercados donde los procesos sostenibles tienen cada vez más peso.
Desde 2016, cuando comenzaron estas jornadas, la Junta ha concedido 540 reconocimientos públicos. De ellos, 503 han correspondido a autorizaciones ambientales, 29 al sistema EMAS y 7 a etiquetas ecológicas. La cifra confirma una línea sostenida de impulso institucional a las buenas prácticas ambientales del tejido empresarial de Castilla y León.
