
El gimnasio al aire libre de Santa María del Páramo sigue sumando metros y máquinas sin necesidad de tarjeta de socio. El Ayuntamiento ha completado la instalación de cuatro nuevos elementos biosaludables en el casco urbano, una actuación que ha salido adelante tras ejecutar una ayuda para proyectos no productivos concedida por el Grupo de Acción Local POEDA (Páramo, Órbigo, Esla Desarrollo Asociado).
La factura total de la intervención asciende a 4.238,05 euros. De esa cifra, el grueso del gasto —exactamente 3.999,14 euros— ha sido cubierto mediante la subvención, mientras que las arcas municipales han asumido el remanente testimonial hasta completar la partida.
La estrategia no ha sido concentrar todo el hierro en un solo punto para la foto oficial, sino repartir la dotación en dos zonas distintas del municipio. El objetivo es evidente: acercar las herramientas a los barrios y ponérselo fácil a quienes salen a pasear y prefieren integrar la rutina de movilidad sin desviarse de su itinerario habitual.
En cuanto al catálogo técnico, la selección abarca distintas necesidades físicas. La lista incluye una bicicleta estática exterior enfocada a la movilidad articular del tren inferior (cadera, rodillas y tobillos); un timón giratorio diseñado para trabajar hombros y brazos; un módulo tipo pony orientado al refuerzo muscular y al trabajo cardiopulmonar; y una estación de estiramientos pensada para ganar flexibilidad y prevenir rigideces musculares.
Estas cuatro piezas vienen a muscular una red pública que ya contaba con espacios consolidados en la villa, como las áreas de Los Tres Ojos o el circuito de la circunvalación.
La alcaldesa de la localidad, Alicia Gallego (UPL), encuadra este movimiento en la línea de trabajo que mantiene la concejalía de Deportes para promover el ejercicio físico al aire libre a cualquier hora del día y sin barreras de edad. Con esta ampliación, el municipio refuerza una apuesta por la salud comunitaria donde el espacio urbano actúa como el primer aliado contra el sedentarismo.

