
El Ayuntamiento de León ha obtenido la renovación de la acreditación Green Flag Award para el Parque de Quevedo y el Parque de La Granja, dos de las principales áreas verdes de la ciudad. Este galardón, considerado el estándar internacional de referencia en la evaluación de espacios verdes de uso público, reconoce la gestión continuada, la sostenibilidad ambiental y el mantenimiento de estas infraestructuras urbanas.
El fallo de la edición 2026 coincide con el 30 aniversario de la creación de este programa, originado en Inglaterra en 1996. En la presente convocatoria europea, un total de 201 espacios verdes pertenecientes a diez países han sido galardonados, sumándose a los 2.391 parques reconocidos en el Reino Unido. León mantiene su presencia en esta red internacional tras haberse convertido en 2025 en la única ciudad española con dos espacios distinguidos simultáneamente.
El sistema de evaluación del Green Flag Award no analiza únicamente la estética de los jardines, sino que somete a los candidatos al cumplimiento de 27 criterios divididos en ocho áreas operativas. Entre los aspectos examinados figuran la seguridad, la limpieza, la sostenibilidad ambiental, el respeto a la biodiversidad, la accesibilidad y la ejecución efectiva de un plan de gestión sobre el terreno. El proceso combina auditorías documentales con inspecciones presenciales realizadas por jueces especializados.
El Parque de Quevedo, con una superficie cercana a los 50.000 metros cuadrados en el barrio de El Crucero, revalida una distinción que ostenta de forma continuada desde 2019. La evaluación ha destacado su integración en el corredor verde del río Bernesga, su variedad botánica —que incluye ejemplares de pinos piñoneros, castaños, tilos y arces— y la presencia de fauna local asociada a su estanque, como pavos reales y patos.
Por su parte, el Parque de La Granja consolida su reconocimiento gracias a su configuración como espacio multipropósito que combina conservación vegetal y equipamientos de ocio. El recinto alberga la mayor población de ginkgos del municipio junto a cedros, plátanos de sombra y palmeras, además de zonas infantiles y áreas de acondicionamiento físico con instalaciones de calistenia y elementos biosaludables.
La continuidad de ambas banderas verdes certifica el cumplimiento de los estándares internacionales de gestión pública en el municipio. La organización emisora vincula estos parámetros con la adaptación de los entornos urbanos al cambio climático, el fomento de la salud comunitaria y la conservación de la biodiversidad en las ciudades.


