El Servicio Territorial de Medio Ambiente de la Junta de Castilla y León ha activado los protocolos de seguimiento de fauna silvestre en la comarca del Bierzo tras registrarse dos incidentes consecutivos que involucran a la población de oso pardo (Ursus arctos) en el municipio de Palacios del Sil.
El primer hecho se produjo tras el hallazgo del cuerpo sin vida de un ejemplar en los montes de la pedanía de Salientes, en pleno corazón del Alto Sil. Tras la inspección ocular realizada por los celadores de medio ambiente y los agentes del Seprona, los restos del plantígrado fueron evacuados hacia el Centro de Recuperación de Animales Silvestres (CRAS) ubicado en Valladolid. En este centro público de referencia autonómica se procederá a realizar la necropsia analítica para determinar la etiología de la muerte, de la que por el momento no han trascendido indicios determinantes.
El traslado hasta la capital vallisoletana vuelve a poner sobre la mesa la ausencia de un equipamiento oficial de estas características en la provincia de León, territorio que concentra el mayor volumen de población de oso pardo y de especies amenazadas de la vertiente cantábrica.
De forma paralela, las autoridades medioambientales han confirmado un segundo suceso en el mismo término municipal. Un vehículo colisionó contra otro ejemplar de oso pardo en las inmediaciones de la carretera que bordea el embalse de Ondinas. Tras el impacto, el animal logró internarse por sus propios medios en la masa forestal colindante. Un operativo de rastreo compuesto por patrullas del oso y agentes medioambientales inspecciona la zona para intentar localizar al plantígrado y evaluar el alcance de sus posibles lesiones internas.



