¿Sabías que...?DestacadoSociedad

Los asistentes antidespistes y de frenado automático serán obligatorios en julio

La DGT exigirá los sistemas avanzados ADAS para matricular cualquier coche nuevo en España a partir de este verano

La seguridad en las carreteras españolas está a punto de dar un salto tecnológico irreversible. A partir del próximo 6 de julio, ningún vehículo podrá matricularse por primera vez en España si no cuenta con los últimos sistemas avanzados de ayuda a la conducción (ADAS). Esta medida, recogida en la última actualización de la revista interna de la Dirección General de Tráfico (DGT), busca cortar de raíz dos de los grandes problemas de la siniestralidad vial: las distracciones al volante y los atropellos a usuarios vulnerables.

La normativa europea GRS2 (General Road Safety 2) ya obligaba desde 2024 a que las fábricas incluyeran estos asistentes en los nuevos modelos que se homologaban. Sin embargo, la verdadera revolución llega ahora, ya que la exigencia se universaliza. Da igual cuándo se diseñara el coche; si se matricula a partir de la fecha límite de julio, tendrá que llevar esta tecnología de serie.

Adiós a los despistes: sensores que vigilan tu mirada

El primero de los pilares de esta regulación es el sistema DDR-ADR, una evolución tecnológica diseñada específicamente para combatir el cansancio, la fatiga y las pérdidas de atención. Los datos que maneja la DGT justifican la urgencia de su implantación: la conducción distraída estuvo detrás del 24% de los accidentes mortales en vías interurbanas, mientras que el cansancio y la somnolencia explicaron el 11% de las víctimas.

Para mitigar estas cifras, este asistente no se limita a lanzar alertas aleatorias. Utiliza un entramado de cámaras y sensores interiores que monitorizan de forma continua la posición de la cabeza del conductor, el parpadeo y la dirección de la mirada. Si el software detecta que los ojos se desvían de la carretera más de la cuenta o que aparecen signos de sueño, activa señales acústicas y visuales para obligar a reaccionar.

Un escudo para peatones y ciclistas

El segundo sistema clave es el AEB-PCD, un asistente de frenado de emergencia optimizado para proteger a quienes caminan o van en bicicleta. A diferencia de los primeros sistemas de frenado automático, que solo reaccionaban ante otros vehículos pesados, esta actualización detecta de forma predictiva a los usuarios más frágiles de la vía.

Las previsiones que baraja Tráfico son optimistas y anticipan un impacto directo en los entornos urbanos y las carreteras secundarias. Se calcula que el frenado predictivo tiene capacidad para reducir en un 30% los atropellos a viandantes y hasta en un 45% los impactos accidentales contra ciclistas. Con este paquete tecnológico, los coches nuevos dejan de ser meras máquinas de transporte para convertirse en herramientas activas de prevención.

Mostrar más

Publicaciones relacionadas

Botón volver arriba