La planificación del suelo logístico e industrial se ha convertido en un factor decisivo para atraer inversión en España. Así lo señala Proequity, consultora especializada en asesoramiento inmobiliario y gestión integral de proyectos inmologísticos, que advierte de la necesidad de reforzar la gestión del suelo productivo para responder a la creciente demanda del sector.
La compañía subraya que el mercado ya no solo mira la ubicación. También exige plazos claros, costes previsibles, tramitación ágil y seguridad jurídica. Sin estos elementos, la demanda logística puede quedarse en intención y no transformarse en proyectos reales.
En un contexto marcado por la reordenación de las cadenas de suministro, la presión sobre los principales corredores logísticos y la búsqueda de activos más eficientes, el suelo productivo gana peso como palanca de competitividad territorial.
El suelo, una ventaja para competir
Proequity considera que la disponibilidad de suelo bien ubicado, sostenible y conectado es ya una de las principales herramientas para captar actividad económica. Esta realidad afecta a grandes áreas logísticas, pero también a territorios de interior como León, que buscan reforzar su posición en el mapa industrial.
Los operadores demandan espacios que permitan mejorar la eficiencia, reducir costes y cumplir con criterios ambientales, sociales y de gobernanza. Por ello, la planificación del suelo logístico e industrial debe anticiparse a las necesidades de empresas, inversores y usuarios finales.
La consultora destaca el interés creciente por terrenos conectados con núcleos urbanos, corredores de transporte, puertos, aeropuertos y zonas de consumo. También crecen los proyectos llave en mano y los activos diseñados a medida.
Certidumbre para convertir suelo en inversión
Daniel Galache, director de Suelo de Proequity, resume el reto del sector. “Hoy el mercado no solo valora la ubicación, sino la capacidad de ejecutar. Los operadores e inversores necesitan saber qué se puede desarrollar, en qué plazo, con qué costes y bajo qué condiciones”, afirma.
Según Galache, esa certidumbre permite que el suelo se transforme en inversión real. Por este motivo, la planificación del suelo logístico e industrial se consolida como una prioridad para evitar retrasos y facilitar nuevos desarrollos.
La consultora también advierte de un problema creciente: el acceso a la potencia eléctrica necesaria. La falta de suministro puede hacer inviables algunos desarrollos urbanísticos e industriales. Por ello, reclama desbloquear y garantizar esa capacidad desde los ámbitos público y privado.
Agilidad administrativa y coordinación
Proequity señala que uno de los grandes retos pasa por mejorar la coordinación entre administraciones. También pide reducir duplicidades y aportar más visibilidad sobre el estado de los expedientes urbanísticos.
La digitalización de trámites, la identificación de hitos críticos y una mayor claridad sobre los requisitos técnicos pueden ayudar a acortar tiempos. Además, facilitarían la entrada de capital en proyectos con impacto económico y territorial.
David Martínez, CEO de Proequity, recuerda que España cuenta con demanda, ubicación estratégica y capacidad para atraer inversión logística e industrial. Sin embargo, insiste en que la planificación del suelo logístico e industrial debe avanzar al mismo ritmo que el mercado.
Para la consultora, el objetivo es claro: convertir oportunidades en proyectos reales y reforzar la competitividad de los territorios.

