La Agencia de Protección Civil y Emergencias formalizó ayer la declaración de alerta ante el incremento de la inestabilidad atmosférica previsto en el mapa autonómico. El episodio meteorológico adverso mantendrá en aviso a la totalidad del territorio castellano y leonés, con especial incidencia durante las horas centrales y la tarde de esta jornada.
La predicción oficial contempla un repunte de la intensidad en las precipitaciones, que podrán venir acompañadas de granizo, aparato eléctrico y rachas fuertes de viento. Las áreas geográficas con mayor probabilidad de registrar fenómenos virulentos se concentran en la Cordillera Cantábrica, el Sistema Ibérico y diversos sectores de la meseta, donde no se descartan descargas de agua muy concentradas en lapsos breves de tiempo.
El pronóstico marca un punto de inflexión a partir de mañana, domingo 16 de agosto. Durante esa jornada comenzará un descenso progresivo de la actividad tormentosa, si bien el calentamiento diurno habitual del periodo estival podría continuar generando chubascos aislados en puntos concretos de la geografía autonómica. La desactivación formal del episodio quedará supeditada a la evolución de los datos que recopile la red de observación.
El seguimiento de la alerta se coordina de forma continua desde el Centro Coordinador de Emergencias, dependiente de la Junta de Castilla y León, desde donde se monitorizan los riesgos de inundación o incidencias en las infraestructuras de transporte.
Ante la evolución desfavorable del tiempo, los organismos de seguridad han emitido un paquete de pautas de prevención dirigidas a la ciudadanía:
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Desplazamientos y movilidad: Limitar las salidas por carretera durante los momentos de máxima intensidad y extremar la precaución al volante por la pérdida de visibilidad y el riesgo de aquaplaning o presencia de obstáculos en la calzada.
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Seguridad en el exterior: Buscar resguardo inmediato en inmuebles o vehículos cerrados, evitando áreas diáfanas, objetos metálicos y el cobijo bajo arbolado aislado ante el riesgo de descargas eléctricas.
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Prevención de avenidas: Mantenerse alejado de las márgenes de ríos, arroyos, cuencas secas y zonas con tendencia a la acumulación de agua.
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Aseguramiento de enseres: Fijar o retirar balcones, toldos y elementos susceptibles de ser arrastrados por las rachas de viento.
Desde la administración autonómica recuerdan la importancia de canalizar cualquier aviso de incidencia o solicitud de rescate a través del teléfono de emergencias 112.


