ActualidadCulturaEl Baúl

El Panteón Real de León se llenará de sonidos inmersivos con una peregrinación artística única

El compositor Joan Riera Robusté llevará en agosto sus “Iluminaciones Sonoras” a Sahagún, Mansilla de las Mulas y el Panteón Real de San Isidoro dentro de un recorrido artístico por el Camino de Santiago.

El patrimonio religioso de la provincia se convertirá este verano en un gran espacio de experimentación acústica. El proyecto “Perschen–Santiago de Compostela: Iluminaciones Sonoras para el Camino de Santiago” llegará durante el mes de agosto a Sahagún, Mansilla de las Mulas y León.

La iniciativa está dirigida por el compositor Joan Riera Robusté, que recorrerá parte del Camino de Santiago entre Burgos y León acompañado por una mula. El animal transportará el equipo técnico necesario para realizar las instalaciones sonoras en iglesias y monasterios históricos.

Entre el 4 y el 20 de agosto de 2026, el músico realizará intervenciones en siete espacios religiosos y patrimoniales de Castilla y León. El itinerario comenzará en el Monasterio de San Juan de Burgos y tendrá su última parada en el Panteón Real de San Isidoro de León.

Tres citas en la provincia de León

La primera parada leonesa tendrá lugar el 15 de agosto en la iglesia de San Lorenzo de Sahagún. La instalación podrá escucharse durante el día, salvo durante los actos litúrgicos. Además, se celebrará un concierto entre las 18.00 y las 19.00 horas.

El proyecto continuará el 18 de agosto en la iglesia de Santa María de Mansilla de las Mulas. En este caso, la experiencia sonora permanecerá activa entre las 9.00 y las 19.00 horas. El concierto final también se desarrollará de 18.00 a 19.00 horas.

La peregrinación artística concluirá el 20 de agosto en el Panteón Real de San Isidoro de León. La instalación podrá visitarse de 10.00 a 14.00 horas y de 17.00 a 20.00 horas.

Doce composiciones dedicadas a los apóstoles

Las Iluminaciones Sonoras en León estarán formadas por doce piezas compuestas entre 2023 y 2024 en el osario románico de Perschen, en Alemania. Cada composición está vinculada a uno de los doce apóstoles representados en sus frescos.

Las piezas también se inspiran en sonidos y elementos de la naturaleza con significado bíblico. Entre ellos aparecen el agua, las piedras, el viento, los insectos, las abejas, los grillos y las aves.

Durante la instalación, las doce composiciones se reproducen de forma sucesiva en ciclos de una hora. Cada pieza dura cuatro minutos y está separada de la siguiente por un minuto de silencio. El recorrido comienza con la iluminación dedicada a Pedro y termina con la de Simón Zelote.

Una experiencia envolvente con ocho altavoces

La instalación utiliza ocho altavoces distribuidos alrededor del espacio. De este modo, el sonido llega al visitante desde distintas direcciones y se mezcla con la reverberación natural de iglesias y monasterios.

El compositor emplea técnicas propias de fragmentación y espacialización para crear los denominados “espacios sonoros difusos”. Así, la música parece surgir de la arquitectura y dialoga con las pinturas, las esculturas y el carácter espiritual de cada templo.

El proyecto busca acompañar a peregrinos y visitantes durante su recorrido. Asimismo, propone una escucha pausada que favorezca el silencio, la contemplación y una relación diferente con los espacios patrimoniales.

Naturaleza, creación artística y espiritualidad

Los conciertos que completan la instalación combinan tres universos. El primero incorpora grabaciones reales de la naturaleza, como tormentas, agua, pájaros, ranas, grillos o cigarras.

El segundo transforma musicalmente esos sonidos y representa la capacidad humana para interpretar la realidad mediante el arte. Finalmente, el tercero reúne las doce iluminaciones creadas con sonidos sintéticos y asociadas a los apóstoles.

Estos tres niveles se superponen durante el concierto para construir un recorrido entre lo terrenal, la creatividad humana y la dimensión espiritual. La propuesta toma como referencia el Cántico espiritual de San Juan de la Cruz, donde la naturaleza aparece como espacio de encuentro y contemplación.

Una peregrinación al ritmo del Camino

Uno de los elementos más singulares del proyecto será el uso de un carro tirado por una mula, facilitada por el ganadero riojano Miguel Mato. Este medio permitirá transportar los altavoces y el material técnico mientras el compositor avanza al mismo ritmo que los peregrinos.

La presencia de las Iluminaciones Sonoras en León convertirá tres destacados templos de la provincia en escenarios acústicos durante varias horas. Además, permitirá descubrir su arquitectura desde una perspectiva distinta, marcada por el sonido, la naturaleza y el silencio.

Fuente
Ahora León
Mostrar más

Publicaciones relacionadas

Botón volver arriba