Castilla y LeónDestacado

El rescate de un polluelo en Benavides destapa el goteo constante de fauna silvestre herida en León

Medio Ambiente ya ha recogido 184 animales en lo que va de año y recuerda que no todas las crías en el suelo necesitan ser salvadas

El vecindario de Benavides de Órbigo alteró su rutina esta semana por un vecino inesperado. Un polluelo de cigüeña cayó de su nido, quedando completamente expuesto en el suelo urbano. La rápida reacción de un residente, que trasladó al animal a la clínica veterinaria Carey del municipio para recibir los primeros auxilios, activó el protocolo oficial de la Junta de Castilla y León. Los agentes medioambientales asumieron la custodia del ave, trasladándola primero al Hospital Veterinario de León y, finalmente, al Centro de Recuperación de Animales Silvestres (CRAS) de Valladolid, donde completará su rehabilitación antes de ser devuelta al medio natural.

Este episodio no es un hecho aislado. La pequeña cigüeña es solo uno de los 184 animales recogidos por el Servicio Territorial de Medio Ambiente de León en lo que va de año. La llegada de la primavera y el verano dispara de forma habitual estas estadísticas debido a la época de cría y a los primeros y torpes vuelos de las aves jóvenes. Sin embargo, los técnicos lanzan una advertencia contundente a la población: encontrar un polluelo en el suelo no es sinónimo de emergencia.

En la mayoría de las ocasiones, los padres se encuentran cerca alimentándolos o el animal simplemente está completando su aprendizaje de vuelo, un proceso que puede requerir varios días. Recorrer la zona, observar sin intervenir y no alarmarse es la pauta general. La manipulación humana innecesaria puede provocar el rechazo de los progenitores o romper un ciclo de aprendizaje vital. Solo en casos evidentes de heridas físicas o situaciones de peligro inminente (como la presencia de depredadores o tráfico) se debe contactar de inmediato con la Oficina Comarcal de Medio Ambiente.

La radiografía de las intervenciones de este año muestra una actividad frenética. De los registros actuales, 147 corresponden a ejemplares rescatados con vida, frente a 23 fallecidos y 13 animales víctimas de electrocución en tendidos eléctricos, una de las grandes asignaturas pendientes para la conservación. Por especies, la cigüeña blanca encabeza las alertas con 28 avisos, seguida muy de cerca por el cernícalo (24), el busardo ratonero (17) y el mochuelo (13). El mapa del despliegue sitúa a la comarca de León a la vanguardia de las llamadas con 45 intervenciones, seguida de Valencia de Don Juan con 24 y La Bañeza con 13.

Si miramos el retrovisor técnico, la tendencia refleja una ciudadanía cada vez más implicada. El año anterior cerró con un repunte histórico de 414 capturas, un incremento sustancial frente a los 277 casos documentados en el periodo precedente. Lejos de interpretarse como una crisis ecológica, las autoridades achacan este aumento de cifras a una creciente sensibilización ciudadana. Los leoneses ya no miran hacia otro lado cuando encuentran fauna en apuros, una empatía colectiva que permite salvar a especies vulnerables, aunque el reto ahora pasa por educar al ojo urbano para saber cuándo la naturaleza solo está siguiendo su curso.

Mostrar más

Publicaciones relacionadas

Botón volver arriba