La visita apostólica del Papa León XIV a España ha arrancado este sábado a las 10:13 horas con toda la pompa institucional que requiere el Estado. Sin embargo, más allá de los discursos oficiales y el protocolo, las primeras horas del pontífice en Madrid han estado plagadas de detalles humanos, humor y alguna que otra chispa de tensión política que ya incendia las redes sociales.
Estas son las grandes anécdotas que están marcando el día:
Un Papa «merengue» con cita en el Bernabéu
A miles de pies de altura, durante el vuelo de Roma a Madrid, el primer papa estadounidense y peruano de la historia demostró que maneja la cercanía con la prensa de forma impecable. A preguntas de una periodista sobre sus simpatías futbolísticas en España —obligándole a elegir entre el Real Madrid y el FC Barcelona—, el pontífice intentó salir regateando: «Como Papa debo ser de todos los equipos». Sin embargo, acto seguido y con una sonrisa cómplice, terminó confesando que es «del Real Madrid». La anécdota cobra aún más fuerza sabiendo que este lunes presidirá un gran acto de oración, precisamente, en el césped del estadio Santiago Bernabéu.
¿Competencia con Bad Bunny?
El buen humor de León XIV volvió a brillar cuando los corresponsales le comentaron que su visita a la capital coincidía en fechas con el otro fenómeno de masas de la semana: los conciertos del cantante puertorriqueño Bad Bunny. Entre risas, el Papa bromeó sobre la dificultad de cuadrar una reunión con la estrella del trap debido a que ambos estarían «chocando» en sus respectivas agendas: mientras él asiste a sus compromisos religiosos, el artista estará dándolo todo sobre el escenario.
El «congelador» protocolario de Pedro Sánchez e Isabel Díaz Ayuso
Fuera del avión, la política nacional reclamó su cuota de protagonismo. El saludo en la pista de Barajas propició un reencuentro muy esperado y cargado de morbo: el del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, con la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso.
El momento protocolario rozó el cero absoluto. Con una frialdad recíproca que se notaba en el ambiente, ambos mandatarios se despacharon con un seco y cortante «hola», apenas cruzaron las miradas y se limitaron a un rapidísimo apretón de manos. Un instante captado por las cámaras que refleja la distancia sideral que separa a ambas administraciones.
Agenda social clave: Más allá de las notas de humor, el Papa confirmó en el avión que su viaje incluirá un encuentro privado con víctimas de abusos sexuales en España, insistiendo en su compromiso firme de seguir creando comisiones y endureciendo las normas internas de la Iglesia.
El misterio del vestido blanco de la reina Letizia
En el plano estético, las miradas se centraron en la reina Letizia, quien acudió a la recepción oficial vistiendo un riguroso y radiante color blanco impoluto. ¿Por qué este color si el protocolo ante el Papa suele exigir negro y mantilla?
La respuesta está en el llamado «privilegio de blanco» (privilège du blanc), una histórica concesión protocolaria que el Vaticano otorga exclusivamente a las reinas y consortes de las monarquías católicas (como la española, la belga o la luxemburguesa). Con este atuendo, que simboliza pureza, la Corona española ejerce una prerrogativa visual única frente a las jefaturas de Estado del resto del mundo.