El próximo miércoles 12 de agosto de 2026, gran parte de España podrá contemplar un eclipse total de Sol, el primero visible desde la península ibérica en más de un siglo. La franja de totalidad cruzará el país de oeste a este e incluirá ciudades como León, donde la Luna llegará a ocultar completamente el disco solar. El fenómeno se producirá al atardecer, con el Sol situado a poca altura, por lo que será necesario elegir un emplazamiento con el horizonte occidental completamente despejado.
La oportunidad fotográfica será excepcional, pero también entrañará riesgos importantes. Apuntar una cámara directamente al Sol sin la protección adecuada puede dañar el sensor, el obturador, el objetivo y, especialmente cuando se utiliza un visor óptico, causar lesiones oculares permanentes.
El filtro solar es obligatorio durante las fases parciales
La regla principal es sencilla: mientras quede visible cualquier parte de la superficie brillante del Sol, la cámara debe llevar instalado un filtro solar fotográfico adecuado en la parte frontal del objetivo.
No sirven para esta finalidad:
- Los filtros UV.
- Los filtros polarizadores.
- Los filtros FLD.
- Los filtros degradados.
- Los cristales ahumados.
- Los negativos fotográficos.
- Los discos compactos.
- Las radiografías.
- Las gafas de sol convencionales.
- Un filtro de densidad neutra corriente, aunque sea muy oscuro.
- Varias capas de filtros ND colocadas unas sobre otras.
Estos productos pueden reducir la luz visible, pero no garantizan una atenuación segura y uniforme de la radiación solar. La NASA advierte, además, de que las gafas para eclipses no deben colocarse entre el ojo y una cámara, unos prismáticos o un telescopio: estos instrumentos concentran la radiación y requieren filtros solares diseñados específicamente para sistemas ópticos.
El filtro deberá cubrir completamente la abertura frontal del objetivo y quedar firmemente sujeto para impedir que una ráfaga de viento, un golpe o un movimiento accidental puedan retirarlo.
El filtro debe colocarse delante del objetivo
En cámaras, telescopios y objetivos largos, el filtro solar tiene que situarse antes de que la luz entre en el sistema óptico.
No es recomendable instalar un pequeño filtro en la parte posterior del objetivo ni utilizar filtros internos improvisados. La luz solar ya habría atravesado y calentado las lentes antes de alcanzar esa protección, con el consiguiente riesgo para el equipo.
Antes del eclipse conviene comprobar que el filtro:
- No presenta arañazos, perforaciones, grietas ni zonas desprendidas.
- Cubre toda la lente sin dejar rendijas.
- No puede soltarse al mover la cámara.
- Ha sido fabricado expresamente para fotografía u observación solar.
- Procede de un fabricante o distribuidor especializado y fiable.
La American Astronomical Society recomienda desechar cualquier filtro solar que esté roto, perforado, rayado o deteriorado. También aconseja desconfiar de productos cuya procedencia o características de seguridad no puedan comprobarse.
Atención especial a las cámaras réflex
Las cámaras réflex digitales incorporan un visor óptico. Cuando el fotógrafo mira por él, está observando la imagen formada directamente por el objetivo. Si este apunta al Sol sin un filtro frontal adecuado, la radiación concentrada puede alcanzar el ojo y provocar una lesión grave en muy poco tiempo.
Por este motivo:
- Nunca debe mirarse por el visor óptico sin un filtro solar instalado.
- El filtro tiene que colocarse antes de orientar la cámara hacia el Sol.
- Es preferible encuadrar mediante la pantalla trasera cuando sea posible.
- No debe permitirse que otras personas, especialmente menores, miren por el visor.
Las cámaras sin espejo eliminan el riesgo de recibir directamente la luz a través de un visor óptico, ya que muestran una imagen electrónica. Sin embargo, su sensor continúa estando expuesto y puede sufrir daños si se apunta al Sol sin filtro durante las fases parciales.
Cuándo puede retirarse el filtro
El filtro únicamente puede retirarse durante la totalidad completa, cuando la Luna haya cubierto por entero la superficie luminosa del Sol y el observador se encuentre dentro de la franja de totalidad.
No debe quitarse durante un eclipse parcial ni cuando aún quede visible una mínima porción del disco solar. Tampoco debe confundirse una cobertura del 99 % con la totalidad: ese 1 % restante sigue siendo extremadamente intenso.
El procedimiento más seguro será:
- Mantener colocado el filtro durante toda la fase parcial.
- Esperar a que desaparezca completamente el último punto brillante del Sol.
- Retirar el filtro únicamente durante la totalidad.
- Fotografiar la corona durante esos breves segundos.
- Volver a colocar el filtro antes de que reaparezca el primer punto luminoso.
La aparición del llamado anillo de diamante al final de la totalidad indica que la luz solar directa está regresando. En ese momento deben interrumpirse inmediatamente las fotografías sin filtro. La AAS recuerda que la totalidad es la única excepción en la que puede observarse directamente el Sol sin protección, y únicamente mientras su superficie brillante esté completamente oculta.
Para evitar errores, resulta muy recomendable que una persona controle el tiempo o programe alarmas sonoras que avisen de la proximidad del inicio y del final de la totalidad.
Preparar el encuadre teniendo en cuenta el horizonte
El eclipse de 2026 se producirá al atardecer. El Instituto Geográfico Nacional señala que el Sol estará muy cerca del horizonte occidental durante la totalidad, por lo que una montaña, un edificio, una arboleda o una ligera elevación del terreno podrían impedir observar el momento principal.
Es aconsejable visitar previamente la ubicación elegida, preferiblemente varios días antes y a una hora similar, para comprobar:
- La posición aproximada del Sol.
- La existencia de obstáculos hacia el oeste.
- La estabilidad del terreno para instalar el trípode.
- La posibilidad de acceder y abandonar el lugar con seguridad.
- La cobertura telefónica.
- Las restricciones de circulación o estacionamiento.
- La presencia de polvo, arena o vegetación seca.
- La posible concentración de espectadores.
Las aplicaciones de planificación solar pueden ayudar a calcular el azimut y la altura del Sol, pero los datos definitivos deben contrastarse con el visualizador oficial del Instituto Geográfico Nacional para cada municipio.
Equipo básico recomendado
Para realizar fotografías con seguridad y reducir los problemas durante el eclipse será conveniente llevar:
- Cámara con controles manuales.
- Objetivo con distancia focal suficiente.
- Filtro solar fotográfico compatible con el diámetro del objetivo.
- Trípode estable.
- Disparador remoto o temporizador.
- Gafas homologadas para observar el eclipse cuando no se mire a través de un sistema óptico correctamente filtrado.
- Baterías completamente cargadas.
- Tarjetas de memoria vacías y comprobadas.
- Paño para limpiar la lente.
- Cinta adhesiva de calidad o sistema de fijación para asegurar el filtro.
- Protector para el equipo frente al polvo.
- Linterna frontal para recoger después del anochecer.
- Agua, protección solar y ropa adecuada.
También es recomendable llevar un segundo filtro solar o material de repuesto. Si el filtro principal se rompe o se desprende, no debe improvisarse una alternativa.
Qué objetivo utilizar
La distancia focal dependerá del tipo de fotografía buscada.
Entre 24 y 70 milímetros
Permite incluir el paisaje, monumentos, montañas, árboles o siluetas de personas. El Sol aparecerá relativamente pequeño, pero la imagen podrá mostrar el ambiente y el oscurecimiento del entorno.
Entre 100 y 300 milímetros
Ofrece un equilibrio adecuado para captar el Sol con mayor tamaño sin exigir un seguimiento demasiado preciso. Es una opción accesible para la mayoría de aficionados.
Entre 400 y 600 milímetros
Permite obtener primeros planos del disco solar y registrar detalles durante la totalidad, pero cualquier vibración, error de enfoque o movimiento del Sol resultará mucho más evidente. Será imprescindible utilizar un trípode robusto y revisar periódicamente el encuadre.
Los teleconvertidores aumentan el alcance, pero también reducen la luminosidad y pueden empeorar la nitidez. Conviene probarlos antes y no estrenar ninguna configuración durante el eclipse.
Enfocar antes de que comience el momento decisivo
El enfoque automático puede fallar debido al filtro solar, al bajo contraste o al rápido cambio de luminosidad. La opción más fiable es:
- Instalar correctamente el filtro.
- Apuntar al Sol mediante la pantalla.
- Ampliar digitalmente la imagen en la pantalla de la cámara.
- Ajustar el enfoque manual hasta conseguir un borde solar definido.
- Desactivar el enfoque automático.
- Fijar el anillo con un pequeño fragmento de cinta para evitar movimientos accidentales.
Durante la totalidad puede ser necesario realizar un ligero ajuste, pero no conviene perder los escasos segundos disponibles intentando reenfocar repetidamente.
Ajustes orientativos durante la fase parcial
No existe una exposición universal. La luminosidad final dependerá del filtro, la cámara, el objetivo, la nubosidad y la altura del Sol. Como punto de partida, con un filtro solar fotográfico adecuado, pueden probarse valores próximos a:
- Formato RAW.
- Modo manual.
- ISO 100.
- Apertura entre f/8 y f/11.
- Velocidad inicial alrededor de 1/500 de segundo.
- Balance de blancos fijo, por ejemplo luz de día.
- Estabilizador desactivado cuando la cámara esté firmemente montada en un trípode, salvo que el fabricante recomiende lo contrario.
- Reducción de ruido para exposiciones largas desactivada, para evitar esperas entre fotografías.
Estos valores deben comprobarse durante ensayos previos con el Sol. Lo importante es evitar que el disco aparezca completamente blanco y sin detalle. El histograma no debería quedar acumulado en el extremo derecho.
Ajustes durante la totalidad
La corona solar presenta una gran diferencia de luminosidad entre sus zonas internas y externas. Una única exposición difícilmente permitirá registrarla por completo. Será conveniente utilizar horquillado y realizar una secuencia rápida con diferentes velocidades.
Como orientación:
- ISO entre 100 y 400.
- Apertura entre f/5,6 y f/8.
- Exposiciones rápidas, alrededor de 1/1.000 o 1/500 de segundo, para las zonas más brillantes.
- Exposiciones intermedias próximas a 1/125, 1/60 o 1/30 de segundo.
- Algunas exposiciones más largas, si el trípode y la focal lo permiten, para captar la corona exterior.
Estos parámetros son únicamente puntos de partida. Deben programarse previamente en la cámara y ensayarse antes del eclipse. Durante la totalidad no habrá tiempo para recorrer menús o aprender a activar el horquillado.
También conviene evitar exposiciones excesivamente largas con teleobjetivos, ya que el movimiento aparente del Sol puede producir imágenes movidas.
Fotografiar en RAW y hacer horquillado
El formato RAW conserva más información que el JPEG y permitirá recuperar mejor las sombras y las altas luces. También facilitará corregir posteriormente el balance de blancos y combinar exposiciones de la corona.
El horquillado automático puede configurarse para realizar varias imágenes consecutivas con diferencias de uno o dos pasos de exposición. Antes del eclipse debe comprobarse:
- Cuántas fotografías realiza cada ráfaga.
- Cuánto tarda la cámara en guardarlas.
- Si el búfer se llena.
- Si la tarjeta tiene velocidad suficiente.
- Si el disparador remoto activa correctamente la secuencia.
No es recomendable utilizar ráfagas continuas durante toda la fase parcial. Además de llenar la tarjeta, pueden calentar la cámara y dificultar la selección posterior.
Evitar el sobrecalentamiento del equipo
Aunque el Sol estará bajo, un teleobjetivo dirigido durante mucho tiempo hacia él puede concentrar una cantidad considerable de energía. Para reducir el riesgo:
- Mantener siempre el filtro frontal instalado durante las fases parciales.
- No dejar la cámara apuntando innecesariamente al Sol.
- Evitar sesiones prolongadas de vídeo continuo.
- Apagar la cámara durante los intervalos en los que no se esté fotografiando.
- Proteger el cuerpo de la cámara del calor directo, sin tapar sus sistemas de ventilación.
- Vigilar avisos de temperatura o comportamientos anómalos.
- No abandonar el equipo montado sin supervisión.
Cómo fotografiarlo con un teléfono móvil
Los teléfonos también pueden sufrir daños si mantienen una cámara orientada al Sol durante periodos prolongados, especialmente cuando utilizan teleobjetivos ópticos o accesorios que concentran la luz.
Para fotografiar el eclipse con un móvil:
- Utilizar un filtro solar específico que cubra por completo la cámara seleccionada.
- Desactivar el cambio automático entre lentes, cuando el dispositivo lo permita.
- No utilizar zoom digital excesivo.
- Sujetar el teléfono con un trípode o soporte estable.
- Bloquear el enfoque y la exposición.
- Reducir manualmente la exposición.
- Evitar grabaciones largas sin filtro.
- No mirar al Sol por encima o al lado del teléfono mientras se encuadra.
Colocar unas gafas de eclipse delante del móvil puede producir una fotografía testimonial, pero no constituye la solución más estable ni recomendable para una sesión prolongada. El filtro puede moverse, dejar una lente parcialmente descubierta o no cubrir todas las cámaras del dispositivo.
No utilizar flash ni iluminación molesta
El flash no ayudará a iluminar el eclipse y puede molestar a las personas que estén disfrutando de la observación. Durante la totalidad, la adaptación de los ojos a la oscuridad permitirá apreciar mejor la corona y el paisaje. Las pantallas muy brillantes, linternas y flashes pueden arruinar esa experiencia.
Se recomienda:
- Reducir el brillo de la pantalla.
- Desactivar el flash.
- Silenciar sonidos innecesarios.
- Utilizar una linterna de baja intensidad para manipular el equipo.
- Evitar colocarse delante de otros observadores.
Seguridad en el lugar de observación
La prevención no debe limitarse a la cámara. La elevada afluencia de público puede generar atascos, estacionamientos peligrosos y aglomeraciones.
Nunca debe detenerse un vehículo en el arcén de una autovía o carretera para observar o fotografiar el eclipse. Tampoco se deben ocupar accesos de emergencia, caminos agrícolas, propiedades privadas o zonas con riesgo de incendio.
Conviene llegar con varias horas de antelación y estacionar únicamente en lugares habilitados. En entornos rurales será necesario extremar la precaución con la vegetación seca, no fumar, no utilizar fuego y recoger todos los residuos.
El trípode debe instalarse de forma que no provoque caídas ni bloquee zonas de paso. Durante el oscurecimiento, la visibilidad disminuirá rápidamente y será fácil tropezar con patas, mochilas o cables.
Realizar un ensayo completo antes del 12 de agosto
La mejor forma de evitar problemas será reproducir previamente toda la operación. El ensayo debería realizarse con una altura solar parecida a la que tendrá el astro durante el eclipse.
Durante la prueba conviene comprobar:
- La colocación y retirada del filtro.
- La estabilidad del trípode.
- El enfoque manual.
- El encuadre con la focal elegida.
- La exposición con filtro.
- El horquillado.
- El disparador remoto.
- La duración de la batería.
- La capacidad de la tarjeta.
- El tiempo necesario para cambiar los ajustes.
- La colocación rápida del filtro después de la totalidad.
También puede practicarse el procedimiento con una cuenta atrás. El objetivo es que los movimientos estén interiorizados y no dependan de improvisaciones.
Protocolo práctico para el día del eclipse
Varias horas antes
Llegar al emplazamiento, comprobar el horizonte, asegurar el trípode y organizar el material. No esperar al último momento para buscar aparcamiento.
Antes de apuntar al Sol
Colocar el filtro solar frontal, verificar su sujeción y ponerse las gafas homologadas para realizar cualquier observación directa.
Durante la fase parcial
Mantener el filtro instalado, revisar periódicamente el encuadre y tomar imágenes espaciadas. No mirar directamente al Sol.
Poco antes de la totalidad
Comprobar los ajustes, activar el horquillado, preparar el disparador y atender a las alarmas programadas. No retirar el filtro anticipadamente.
Durante la totalidad
Solo cuando el disco brillante esté completamente cubierto, retirar el filtro, iniciar la secuencia y disfrutar también del fenómeno sin permanecer todo el tiempo pendiente de la pantalla.
Antes de que termine la totalidad
Interrumpir la secuencia con margen suficiente y volver a instalar el filtro antes de la reaparición de la luz solar directa.
Después del eclipse
Recoger el equipo con iluminación suficiente, comprobar que no queda material en el terreno y evitar incorporarse inmediatamente a posibles retenciones de tráfico.
Errores que deben evitarse
Entre los fallos más frecuentes se encuentran:
- Comprar el filtro a última hora sin poder comprobarlo.
- Confundir un filtro ND con un filtro solar.
- Sujetar el filtro con la mano delante del objetivo.
- Utilizar una lámina demasiado pequeña.
- Mirar por un visor óptico sin protección.
- Retirar el filtro antes del inicio real de la totalidad.
- Olvidar colocarlo antes de que termine.
- Confiar únicamente en el enfoque automático.
- Estrenar cámara, objetivo o aplicación ese mismo día.
- No comprobar el horizonte occidental.
- Agotar la batería grabando toda la fase parcial.
- Llenar la tarjeta con ráfagas innecesarias.
- Dedicar toda la totalidad a modificar ajustes.
- Aparcar o instalarse en un lugar peligroso.
La fotografía nunca debe anteponerse a la seguridad
El eclipse total del 12 de agosto ofrecerá una oportunidad extraordinaria para fotografiar el Sol, su corona y el oscurecimiento del paisaje. Sin embargo, ninguna imagen justifica asumir riesgos para la vista o para el equipo.
Un filtro solar específico correctamente instalado, una ubicación estudiada, los ajustes ensayados y un protocolo claro para retirar y volver a colocar la protección permitirán vivir el fenómeno con seguridad. La preparación será especialmente importante porque la totalidad durará muy poco y cualquier error cometido durante esos segundos difícilmente podrá corregirse.

