El ajedrez en León es mucho más que el duelo de las grandes estrellas internacionales en el escenario principal. La verdadera temperatura de este deporte se mide en las salas anexas del Auditorio Ciudad de León, donde el XI Open Internacional ha roto todas sus costuras estables. La organización, comandada por Alfonso Joaquín Martín Carretero, tuvo que ampliar el límite tradicional de 120 tableros hasta los 144 participantes para responder a una demanda insaciable de aficionados, niños y maestros internacionales que buscaban medirse cara a cara.
La bolsa de premios de 4.000 euros encontró un justo ganador en el Gran Maestro ucraniano Yuriy Kuzubov, quien hizo valer su condición de favorito. Completaron el podio el Maestro FIDE Xulio del Prado Rodríguez y el Maestro Internacional cubano José Avelino Álvarez Calzadilla, en un cuadro competitivo que exigió el máximo nivel bajo la estricta mirada del director arbitral de la FIDE, Fernando Montes, y su equipo de jueces.
Sin embargo, el verdadero triunfo de esta edición se escribe en clave de futuro y de género. La participación femenina en el Open se ha triplicado en apenas tres años, pasando de 5 a 12 jugadoras en activo. Nombres como el de la salmantina Lucía Sánchez Elena (22 años) o la segoviana Sara Gil Martín (15 años) personifican un cambio de tendencia drástico en salas de juego donde antes la presencia de niñas era una absoluta excepción. Ambas coinciden en que el impacto de la cultura popular y el fin de viejos estigmas están creando una comunidad fuerte y unida dispuesta a asaltar los títulos de Maestro.
En las categorías infantiles y especiales, los nombres propios de la cantera dejaron destellos de calidad: Enzo Nogaledo (Sub-8), Erik Mata (Sub-10), Hugo Rodríguez (Sub-12), Brian Gómez (Sub-14) y Urgaitz Etxeberría (Sub-16) se subieron a lo más alto, mientras que María Florencia Fernández se llevó el trofeo femenino, Pedro María Pastor el de veteranos y Javier Villar el reconocimiento como mejor jugador local.