El Campus de Ponferrada de la Universidad de León celebró este viernes la graduación de 45 estudiantes del grado en Fisioterapia, pertenecientes a la XIII promoción. La ceremonia puso el broche a una etapa universitaria marcada por el esfuerzo, la vocación sanitaria y la formación especializada.
La graduación de Fisioterapia en Ponferrada reunió a estudiantes, familias, profesorado y representantes institucionales en un acto cargado de emoción. Los nuevos egresados inician ahora una etapa profesional en una disciplina clave para mejorar la calidad de vida, la autonomía y el bienestar de los pacientes.
La ceremonia estuvo presidida por la rectora de la Universidad de León, Nuria González, quien destacó la evolución de la Fisioterapia en las últimas décadas. Según subrayó, esta profesión ha pasado de centrarse en la recuperación funcional básica a ocupar un papel esencial en áreas como la cardiología, neurología, oncología, pediatría y atención integral al paciente.
“La Fisioterapia no solo trata el dolor o la lesión, sino que contribuye de forma directa a la calidad de vida, a la autonomía y al bienestar de las personas”, señaló González durante su intervención.
Una titulación próxima a cumplir 25 años
El grado en Fisioterapia se acerca a su 25 aniversario en la Universidad de León. Durante este tiempo, la titulación ha sabido adaptarse a los nuevos retos del sistema sanitario y a una profesión cada vez más especializada.
La rectora recordó que estos estudios, junto a Enfermería, Podología y Nutrición Humana y Dietética, han contribuido a consolidar el Campus de Ponferrada como un espacio de referencia en la formación en Ciencias de la Salud.
Además, González reafirmó el compromiso de la ULE con el campus berciano. Lo definió como un elemento estratégico para el desarrollo académico, social y territorial de El Bierzo y de la provincia de León.
La dimensión humana de la Fisioterapia
Los profesores Cristina Pintor y Mario Fernández, madrina y padrino de la promoción, centraron sus palabras en el valor humano de esta profesión sanitaria. Recordaron a los nuevos graduados que cada paciente tiene una historia distinta y que la atención fisioterapéutica exige conocimiento, empatía y cercanía.
Ambos insistieron en que la huella de un fisioterapeuta no se mide solo por la técnica. También se refleja en la forma en la que acompaña, escucha y ayuda a las personas durante su proceso de recuperación.
Recuerdos, agradecimientos y emoción
La promoción estuvo representada por Nuria y Víctor, quienes compartieron un recorrido emotivo y divertido por sus años en la Universidad. Recordaron el primer grupo de WhatsApp de “1º de Fisio”, las clases, las prácticas y las experiencias que marcaron su vida universitaria.
Durante su intervención, los estudiantes agradecieron el apoyo del profesorado y dedicaron un sentido aplauso a sus familias. Ese respaldo, señalaron, ha sido clave para llegar hasta el final de una etapa exigente y transformadora.
La vicedecana de la Facultad de Ciencias de la Salud, María Nélida Fernández, felicitó a los nuevos graduados por el esfuerzo realizado. También les animó a mantener la vocación, la responsabilidad y la formación continua en una profesión en permanente evolución.
El Bierzo como lugar para crecer profesionalmente
El acto contó con la participación del concejal de Medio Ambiente, Transporte y Movilidad del Ayuntamiento de Ponferrada, Carlos Fernández. En su intervención, animó a los nuevos fisioterapeutas a seguir vinculados a la comarca.
Fernández destacó la importancia de que el talento formado en las aulas encuentre oportunidades en El Bierzo. También defendió el valor del conocimiento universitario como motor de desarrollo para el territorio.
La graduación de Fisioterapia en Ponferrada cerró una jornada marcada por las risas, las lágrimas y los aplausos. El acto sirvió para reconocer el camino recorrido por una promoción que deja atrás las aulas, pero que mantiene vivo el vínculo con el Campus de Ponferrada y con la Universidad de León.