DestacadoProvincia

El abandono del servicio de limpieza aboca a Valencia de Don Juan a un verano entre maleza y basura

El PSOE denuncia que el equipo de gobierno de PP y UPL mantiene guardadas las barredoras adquiridas en 2022 mientras las quejas vecinales se multiplican al triplicarse la población estacional

Las aceras cubiertas de maleza y las papeleras saturadas no son la mejor carta de presentación para un municipio que multiplica sus habitantes durante los meses de julio y agosto. El Grupo Municipal Socialista de Valencia de Don Juan ha encendido las alarmas ante lo que consideran un estado de dejadez inaceptable en las calles, barrios y polígonos de la localidad. Según los socialistas, este déficit en la limpieza viaria no se debe a una falta de recursos, sino a la incapacidad organizativa del equipo de gobierno liderado por el Partido Popular y la UPL.

El origen del malestar se remonta a la gestión de las herramientas disponibles. En el año 2022, el consistorio completó la internalización del servicio de limpieza, una medida que llegó acompañada de una importante inversión en maquinaria moderna y específica para el adecentamiento urbano. Cuatro años después, el PSOE califica de «incomprensible» que tanto la barredora diésel como la eléctrica permanezcan bajo llave en los almacenes municipales en lugar de estar operando en las vías públicas, especialmente en zonas periféricas como la Urbanización Miraguancha, Cabañas o el Polígono Industrial.

A la falta de uso de la infraestructura propia se le añade un historial de promesas que el regidor, José Jiménez Martínez, no ha terminado de materializar. En septiembre de 2025, acosado por las protestas de los coyantinos, el alcalde anunció a bombo y platillo un plan de choque de limpieza. Aquel anuncio incluía la incorporación de un nuevo vehículo pesado financiado a través del Plan PIOS de la Diputación de León, una pieza que el propio ejecutivo local tildaba de indispensable para cubrir el Polígono ‘El Tesoro’ o Valjunco. Diez meses después de aquella comparecencia, la oposición denuncia que no hay ni rastro del camión ni de las mejoras prometidas.

La acumulación de suciedad y la proliferación de vegetación espontánea en el mobiliario urbano ya rebasan la frontera de lo estético para convertirse en un problema de insalubridad pública, agravado por el calor y la presión demográfica del verano. Con una gestión que los socialistas tachan de «suspenso generalizado» en todas las áreas, la formación exige la reactivación inmediata de los efectivos y la contratación del personal necesario para evitar que las urbanizaciones y el tejido industrial de la villa queden definitivamente marginados.

Mostrar más

Publicaciones relacionadas

Botón volver arriba