
La organización profesional agraria ASAJA ha valorado de forma positiva la entrada en vigor de la suspensión decidida por la Comisión Europea contra las importaciones de carne procedente de Brasil. La decisión comunitaria responde al incumplimiento de las normativas europeas en materia de uso de antimicrobianos por parte de las explotaciones ganaderas del país sudamericano.
Desde la entidad consideran que esta medida supone un avance en las reivindicaciones históricas del campo comunitario, las cuales exigen que los productos alimentarios de terceros países cumplan idénticos estándares de seguridad alimentaria, trazabilidad y bienestar animal que los exigidos a los productores de la Unión Europea.
La postura del colectivo queda recogida en el marco de la aplicación del Reglamento de Ejecución (UE) 2026/1189. No obstante, ASAJA advierte de que la eficacia de la norma dependerá del rigor en su cumplimiento. La organización señala que el protocolo de certificación brasileño se halla en fase inicial y confirma que, hasta la fecha, ninguna explotación ganadera de ese país ha acreditado la correspondiente certificación. Por ello, reclaman un incremento de las inspecciones en frontera y solicitan extender el veto a otras deficiencias detectadas en las auditorías de los técnicos comunitarios.
El colectivo agrario ha cuestionado las valoraciones del Ejecutivo central sobre la independencia de esta medida respecto al tratado comercial en negociación entre la Unión Europea y el bloque sudamericano. Desde ASAJA recuerdan la denuncia formulada el pasado 31 de julio, en la que criticaron que la secretaria de Estado de Comercio, Amparo López Senovilla, ofreciese el 16 de julio en San Pablo la asistencia técnica de España para que las autoridades brasileñas adapten sus garantías a las exigencias comunitarias.
Para la organización agraria, la alineación normativa internacional exige garantizar el principio de reciprocidad de forma previa a la firma de convenios trasnacionales. Con la ratificación del acuerdo comercial pendiente de debate en el Parlamento Europeo, el sindicato insta a las delegaciones parlamentarias a analizar los condicionantes sanitarios antes de las próximas votaciones relativas al bloque de Mercosur.

