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“Vale más prevenir que lamentar”. Hoy hay muchísimo más que lamentar, por no PREVENIR.

La iniciativa exige reestructurar el sistema sanitario español y mundial para volcar el conocimiento científico en la educación poblacional y reducir la dependencia farmacológica

Los descubrimientos, grandes o pequeños, sólo sirven si, quienes tienen que utilizarlos los ponen al servicio de todos.

Hoy, en mi serie sobre PREVENCIÓN, voy a referirme a la grandeza de los servicios médicos. Grandes servicios pero que también necesitan… ¿cómo diría yo?, ¿ideas, crítica, sugerencias, visión, actualizarse, …?

“Es mejor prevenir que lamentarse” (sabiduría popular). ¡Pues eso! Sistema médico de salud español – y mundial -; ¡aplica eso! “Vale más prevenir que lamentar o que curar”.

Hoy, siglo XXI, año 2026; los avances en medicina han llegado a conocer el origen, la causa, las raíces y/o los procesos de muchas –la mayoría – de las enfermedades, si exceptuamos las raras y algunas nuevas. Bien, bueno, vale; pues apliquemos la sabiduría, el conocer, la ciencia, el saber, a PREVENIR desde el origen, las causas, las raíces.

Mi idea, mi sugerencia previsora ¿os interesa? No importa, yo la suelto porque la tengo clara, clarísima: Dedicar al menos el 75% de la actividad médica a la salud = PREVENIR, y el otro 25% a los enfermos. No tengan miedo, no les va a faltar trabajo, no van a sobrar médicos; sin duda se van a necesitar más.  Se trata de promocionar la salud; pero de verdad, no con anuncios, slogans, panfletos, propaganda y demás. Directamente, médicamente instruir, mostrar y demostrar a la población cómo evitar causas, cuáles son las raíces, el origen o los orígenes de las enfermedades. Qué hacer y qué no hacer para cuidar la salud.

Lo primero con los padres desde que nace el niño, antes, desde que es concebido. Con los niños desde que pueden cuidarse, que sepan que pueden y que aprendan los cómo. Con los adolescentes y los jóvenes lo mismo y además, qué peligros afrontan, cómo evitarlos y qué recursos tienen para superarlos. Y formar a los profesores de unos y de otros como colaboradores en PREVENIR. El sistema educativo tiene que estar plenamente implicado en esa PREVENCIÓN. Recomendable una asignatura de SALUD en ciertos cursos, impartida por profesionales médicos – parte de su 75% -.

Muy importante el trabajo con las personas en situaciones de especiales necesidades o riesgos. Pongamos como ejemplos las mujeres embarazadas, los nacidos con patologías o con especiales características, los accidentados de múltiples variedades; los que han iniciado una patología equis, para su control, eliminación o evitar progresión de la misma. Los mayores, a partir de ciertas edades y según su/s condición/es. Y muchas cosas más. Proporcionarles una atención sistemática, positiva y directa que, a veces, puede ser en pequeños grupos.

La población general debe recibir enseñanza, orientaciones y recursos por medio de sesiones directas, amplia difusión en medios de información general, incluso advertencias desde las instancias sociales. Y, muy importante, poner a los políticos, con responsabilidades públicas de todos los niveles, al corriente y con la exigencia de que colaboren; lo tengo claro pero no sé con qué medios   (naturalmente que no intervenga la ministra de sanidad).

¿Es que acaso no es muy necesario, y además es muy posible (no sé si es fácil) y urgente PREVENIR que haya tantas personas utilizando los muy difundidos andadores, bastones de protección, etc.? Y sé que es posible PREVENIR tanta obesidad en niños, jóvenes y adultos. Y los médicos saben que otras muchas enfermedades y patologías se pueden PREVENIR. Tiene que haber información exhaustiva, presencia directiva, facilidad recursiva y todo para toda la población ya que tratamos del servicio más importante de la sociedad para la sociedad.

Seguro que también se puede PREVENIR tanto suicidio que se está multiplicando. Requiere una prevención amplia, clara, sistemática, bien fundamentada y bien organizada con los muchos medios, saberes, técnicas y profesionales que hoy existen.

Otras muchas patologías y disfunciones son PREVENIBLES si se dedica ese 75% de los servicios de SALUD a SALUD y el 25% a los enfermos.

Aquí surge un gran temor, temor que una persona amiga y experimentada me señalaba cuando hablábamos de todo esto. Ese temor grande, muy grande y cierto, muy cierto, lo provocan las mega-poderosas y mega-dañinas farmacéuticas mundiales. Esos lobbies poderosísimos que temerían perder money, poder y, sobre todo, su gran influencia sobre los sistemas políticos y las organizaciones mundiales. ¿No habría forma de que se humanizasen? Los sistemas de salud, en ese 75% de dedicación PREVENTIVA podrían también trabajar en humanizar y hacer saludables a esas “macro”.

No olvidemos: “Vale más prevenir que lamentar”. Hoy hay muchísimo más que lamentar, por no PREVENIR.

Opinión: Isidro García Getino

 

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