La Unión del Pueblo Leonés (UPL) ha reclamado a las administraciones competentes que el Aeropuerto de León (La Virgen del Camino) modernice su Sistema de Aterrizaje Instrumental (ILS) y pase de la categoría I actual a una categoría III, capaz de operar con mayor fiabilidad en episodios de baja visibilidad.
La petición llega después de nuevos incidentes en pleno invierno, cuando la niebla vuelve a tensionar la operativa del aeródromo y a multiplicar retrasos, esperas en el aire y cambios de planificación para viajeros y operadores.
Un incidente reciente reabre el debate
UPL pone como ejemplo lo ocurrido el 26 de enero de 2026, cuando un vuelo chárter que debía trasladar a la Cultural y Deportiva Leonesa a Ceuta sufrió importantes retrasos porque la aeronave no pudo aterrizar con normalidad en León debido a la niebla y a las limitaciones del sistema actual. El avión tuvo que permanecer dando esperas hasta que se alcanzaron condiciones mínimas para un descenso seguro.
Para la formación leonesista, este episodio no es una anécdota: refleja una carencia técnica que, cada temporada de nieblas, termina afectando a pasajeros, actividad económica y conexiones.
Qué pide exactamente UPL
La demanda es clara: elevar el ILS desde la categoría I (más limitada) a una categoría III “de última generación”, con el objetivo de mantener la operatividad con mayor seguridad y regularidad cuando la visibilidad cae.
UPL recuerda que ya hizo pública esta reivindicación el 9 de diciembre de 2025, alertando de que el aeropuerto leonés no contaba con un sistema suficiente para operar con normalidad en condiciones de baja visibilidad.
Por qué la categoría actual genera problemas en invierno
La formación sostiene que el ILS de categoría I impide aterrizajes cuando la visibilidad baja de determinados umbrales, una situación frecuente en la zona durante los meses fríos. Eso se traduce en desvíos a otros aeropuertos, retrasos y traslados alternativos para pasajeros.
En paralelo, UPL subraya que otros aeropuertos del entorno cuentan con categorías superiores, lo que les permite sostener la operativa en meteorología adversa con menos incidencias.
A quién se dirige la reclamación
UPL insta al Ministerio de Transportes, a AENA y a las administraciones implicadas a priorizar la actuación y tratarla como una inversión estratégica en seguridad, conectividad y desarrollo territorial.
El mensaje final es directo: garantizar que el Aeropuerto de León pueda operar pese a la meteorología no debería ser un extra, sino una condición básica para que la provincia no pierda oportunidades en movilidad, turismo y actividad empresarial.