Uno de cada cuatro conductores en Castilla y León ha circulado alguna vez con la ITV caducada. Así lo refleja el II Observatorio Midas de la Movilidad, presentado con motivo del Día Mundial de la Seguridad Vial, que se celebra cada 10 de junio.
El informe sitúa el porcentaje en el 24,19% de los automovilistas castellanoleoneses. La cifra sigue siendo relevante para la seguridad vial, aunque Midas destaca una mejora clara: el número de conductores que admite haber circulado sin la ITV en vigor se ha reducido a la mitad respecto al año anterior.
La compañía considera que este descenso marca una tendencia positiva. Sin embargo, insiste en la importancia del mantenimiento preventivo y de revisar el vehículo antes de acudir a la inspección.
“Que todavía uno de cada cuatro castellanoleoneses reconozca haber conducido alguna vez un vehículo sin la ITV en vigor pone de manifiesto la importancia de seguir reforzando la concienciación sobre la seguridad vial y el mantenimiento preventivo”, señala Jocelyne Bravo, Marketing and Communications Lead de Midas España.
Salamanca, Zamora, Soria y León concentran los peores datos
El estudio muestra diferencias importantes entre provincias. Salamanca y Zamora presentan los porcentajes más altos de conductores que reconocen haber circulado con la ITV caducada, con datos por encima del 50%.
Por detrás se sitúan Soria y León, donde el porcentaje alcanza el 33%. En el lado contrario aparecen Palencia, Segovia y Ávila, provincias en las que el informe refleja un cumplimiento total de este trámite entre los encuestados.
Estos datos colocan a León entre los territorios donde más margen de mejora existe en relación con la ITV caducada en Castilla y León.
El 14,52% tuvo que repetir la ITV
Aunque la mayoría de los conductores de la comunidad supera la inspección a la primera, el informe revela que el 14,52% de los castellanoleoneses tuvo que volver a pasar la ITV en el último año por no cumplir todos los requisitos en el primer intento.
Midas vincula este dato con la falta de revisión previa. Según el observatorio, solo el 32,26% de los conductores realiza una revisión regular del vehículo durante el año antes de acudir a la inspección.
La compañía advierte de que muchos defectos podrían detectarse con antelación. Por ello, recomienda comprobar los elementos básicos del vehículo antes de la cita.
Alumbrado, neumáticos y emisiones, los fallos más habituales
Los principales motivos de suspensión en la ITV están relacionados con aspectos esenciales del estado del vehículo. Entre ellos destacan las emisiones contaminantes, con un 20,97%; el mal estado de los neumáticos, con un 19,35%; y los fallos en el sistema de alumbrado, con un 16,13%.
Estos elementos tienen una relación directa con la seguridad vial. Unos neumáticos desgastados, una iluminación deficiente o unas emisiones fuera de los límites pueden afectar tanto al conductor como al resto de usuarios de la vía.
Además, entre quienes circularon sin la inspección en vigor, los motivos más frecuentes fueron el desconocimiento de que la ITV estaba caducada y la ausencia de un motivo concreto. Ambos casos alcanzan el 8,06%.
Más incidencias entre conductores de 45 a 54 años
El análisis por edad muestra que los conductores de entre 45 y 54 años son quienes más tuvieron que repetir la ITV. En este grupo, el porcentaje alcanza el 26,67%.
Por género, el estudio señala que el 16,6% de las mujeres tuvo que volver a pasar la inspección, frente al 11,5% de los hombres.
Midas subraya que estos datos no deben leerse solo como una cuestión de cumplimiento administrativo. La ITV permite detectar defectos que pueden tener consecuencias en carretera.
Facilitar la inspección para mejorar la seguridad vial
En este contexto, Midas recuerda la importancia de simplificar el proceso de la ITV para los conductores. La compañía ofrece el servicio ITV Service, con el que gestiona la revisión previa, el traslado del vehículo al centro de inspección y el trámite completo.
“Facilitar el proceso de la ITV al conductor es fundamental para fomentar un mantenimiento más constante del vehículo. Simplificar este tipo de trámites contribuye directamente a mejorar la seguridad vial y a reducir el número de incidencias en la inspección”, añade Jocelyne Bravo.
El informe concluye que reforzar los hábitos de mantenimiento y anticiparse a la inspección son claves para reducir riesgos. La ITV caducada en Castilla y León sigue siendo un problema presente, aunque los datos apuntan a una mejora notable durante el último año.