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Consumo de calefacción: nueve errores que encarecen la factura

Subir demasiado el termostato, cubrir los radiadores o descuidar el aislamiento puede aumentar el gasto. Sto Ibérica repasa los fallos más frecuentes al calentar la vivienda.

El consumo de calefacción puede aumentar por hábitos cotidianos que pasan inadvertidos. Una temperatura excesiva, las ventanas abiertas durante demasiado tiempo o los radiadores tapados obligan a gastar más energía para mantener el confort en casa.

Con motivo del Día Mundial del Ahorro Energético, que se conmemora el 21 de octubre, Sto Ibérica ha identificado nueve errores que elevan el consumo de calefacción en los hogares. La compañía especializada en sistemas de construcción combina recomendaciones sobre el uso de los equipos con medidas para reducir las pérdidas de calor.

El Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía (IDAE) recomienda ajustar el termostato a 20-21 °C, siempre que sea posible. Además, señala que cada grado adicional incrementa el consumo energético aproximadamente un 7 %. Por ello, controlar la temperatura es uno de los primeros pasos para contener la factura.

1. Subir el termostato para calentar antes

Seleccionar una temperatura muy alta no acelera por sí solo el calentamiento en los sistemas convencionales regulados por termostato. Este dispositivo determina cuándo se activa y se detiene la calefacción según la temperatura elegida.

El problema aparece cuando el equipo sigue funcionando hasta alcanzar una consigna superior a la necesaria. Así, pedir más grados puede prolongar el funcionamiento y elevar el gasto.

2. Mantener la calefacción cuando no hace falta

Calentar una vivienda vacía durante horas supone consumir energía mientras parte del calor escapa al exterior. Por eso, conviene adaptar los horarios al uso real de la casa.

El IDAE aconseja, como pauta general, apagar la calefacción por la noche. También contempla mantener una temperatura reducida, de 15 a 17 °C, si la vivienda pierde mucho calor por su mal aislamiento. La programación debe ajustarse a las necesidades del hogar.

3. Ventilar durante demasiado tiempo

Renovar el aire resulta necesario, pero alargar la ventilación enfría también paredes, suelos y muebles. Después, la instalación necesita aportar energía para recuperar la temperatura interior.

Entre las pautas difundidas por Sto Ibérica figura ventilar entre cinco y diez minutos en invierno. El objetivo es renovar el aire sin prolongar innecesariamente la pérdida de calor.

4. Tapar los radiadores con muebles o ropa

Las cortinas, los muebles y los cubreradiadores pueden dificultar la distribución del calor. Lo mismo ocurre cuando se coloca ropa húmeda sobre los emisores para secarla.

Mantener los radiadores despejados favorece la circulación del aire caliente. Si el calor se reparte peor, puede ser necesario mantener el sistema encendido durante más tiempo.

5. No purgar los radiadores de agua

La acumulación de aire en el circuito puede provocar que los radiadores calienten de forma irregular. Esto perjudica el funcionamiento de la instalación y puede aumentar el consumo de calefacción.

La compañía recuerda la conveniencia de purgarlos cuando sea necesario, con la calefacción apagada y los radiadores fríos. La operación permite liberar el aire acumulado en su interior.

6. Dejar entrar corrientes por puertas y ventanas

Las rendijas y las cajas de persiana mal selladas facilitan la entrada de aire frío. A la vez, permiten que se pierda parte del calor generado dentro de la vivienda.

Revisar los burletes y sellar las juntas ayuda a reducir estas fugas. Son puntos que conviene comprobar antes de aumentar la temperatura del termostato para compensar el frío.

7. Pasar por alto los puentes térmicos

Los puentes térmicos son zonas de la envolvente del edificio por las que el calor se transmite con mayor facilidad. Pueden aparecer en pilares, fachadas y encuentros con las ventanas.

Si algunas superficies permanecen especialmente frías, resulta conveniente solicitar asesoramiento profesional sobre el aislamiento. Entre las soluciones que cita Sto Ibérica figuran los sistemas de aislamiento térmico por el exterior, conocidos como SATE.

8. Calentar todas las habitaciones por igual

Las necesidades cambian según la estancia y su utilización. Una habitación vacía no requiere el mismo aporte de calor que un espacio ocupado durante varias horas.

Las válvulas termostáticas y los termostatos independientes permiten adaptar la temperatura de cada zona. Esta regulación ayuda a evitar un consumo de calefacción innecesario en espacios con menor uso.

9. Descuidar el mantenimiento de la caldera

La falta de mantenimiento puede reducir la eficiencia del equipo. Como consecuencia, la caldera puede necesitar más energía para proporcionar el calor requerido.

Además, las revisiones permiten detectar desgaste y posibles averías. El mantenimiento preventivo favorece un funcionamiento eficiente y seguro de la instalación.

Fuente
Ahora León
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