El Encuentro de Provincia Eclesiástica en León concluyó hoy en la Basílica de San Isidoro con una eucaristía presidida por el arzobispo metropolitano de Oviedo, Jesús Sanz. Durante cuatro jornadas, obispos, vicarios y arciprestes de Oviedo, León, Astorga y Santander —junto a responsables y delegados para el clero— trabajaron bajo el lema “Entre la ilusión ilusa y el realismo esperanzado” para abordar la acedia como reto antropológico y espiritual en el ministerio sacerdotal. El mensaje final fue nítido: reavivar el entusiasmo de saberse acompañado por un Dios que no falla.
El arzobispo Sanz subrayó que el centro del análisis fueron los presbiterios diocesanos y los seminaristas. Definió la acedia como “ese desmoronamiento que desencanta y adormece” y llamó a sacudir las acedias culturales, políticas y ambientales de esta generación. “La acedia se cura con el entusiasmo de la aventura de saberte acompañado por un Dios que nunca defrauda”, afirmó, insistiendo en compartir la Buena Noticia para edificar la sociedad y llenar “la ciudad de alegría”.
El foro, celebrado en la Colegiata de San Isidoro, combinó oración y reflexión con sesiones de trabajo muy prácticas. En ellas se revisó el perfil de los jóvenes seminaristas, la vida espiritual del sacerdote y los condicionantes actuales del ministerio. Objetivo: pasar de la desilusión al impulso misionero, con fe y razones, en diálogo sincero con la sociedad.
Como apertura, la psicóloga Teresa Ortega Rodríguez, orientadora de los seminarios de Toledo y Oviedo, expuso “Sobre el perfil de los seminaristas y la generación sacerdotal joven”, señalando las intemperies que rodean hoy el ministerio. Después, el teólogo Félix del Valle Carrasquilla (Instituto Teológico San Ildefonso, Toledo) desarrolló “Cuando la espiritualidad no abraza la vida. Crisis real y renovación deseable”, profundizando en la dimensión psicológica y espiritual del sacerdote.
A continuación, el obispo de Solsona y presidente de la Comisión Episcopal para la Doctrina de la Fe, Francisco Conesa Ferrer, abordó “El reduccionismo cultural. Del pensamiento débil a la frivolidad envolvente”. Pidió formación sólida y diálogo para responder a los desafíos contemporáneos. La experiencia pastoral llegó con José Manuel Horcajo Lucas (Universidad San Dámaso, Madrid), que reflexionó sobre “El desafío pastoral ante el cansancio de los sacerdotes: de la eficacia pretenciosa a la humilde fecundidad”, proponiendo caminos de renovación realista.
En la clausura, Jesús Sanz insistió en que el entusiasmo nace del acompañamiento de Dios y se verifica en una Iglesia que comparte y sirve. “No nos quedamos con la buena noticia, la compartimos”, remarcó, enlazando con el lema del encuentro: entre el espejismo y el derrotismo, elegir el realismo que espera.
En síntesis, desde León se lanza una llamada a caminar juntos: formación, oración y misión, para que —como en los Hechos de los Apóstoles— “la ciudad se llene de alegría”.