Las ejecuciones hipotecarias en Castilla y León alcanzaron las 243 certificaciones inscritas durante el primer trimestre de 2026. De ese total, 129 correspondieron a viviendas, según la Estadística sobre Ejecuciones Hipotecarias publicada por el Instituto Nacional de Estadística.
El dato sitúa a la comunidad lejos de los territorios con mayor volumen, pero confirma que el fenómeno mantiene presencia en el mercado inmobiliario autonómico. La estadística no ofrece en esta nota un desglose provincial para León, por lo que los datos disponibles se refieren al conjunto de Castilla y León.
En el conjunto de España, el número de certificaciones por ejecuciones hipotecarias iniciadas e inscritas en los registros de la propiedad fue de 6.602, lo que supone un incremento anual del 20,1%. Sin embargo, frente al trimestre anterior, el dato bajó un 4,7%.
El aumento fue más intenso en las viviendas. El INE registró 4.607 ejecuciones sobre viviendas, un 34,5% más que en el mismo periodo del año anterior. Además, las ejecuciones sobre viviendas de personas físicas crecieron un 35,8%.
El dato más sensible afecta a la residencia principal. Las ejecuciones iniciadas sobre vivienda habitual llegaron a 3.328 casos en España, con una subida anual del 38,1%. Este indicador mide procedimientos inscritos en los registros, no lanzamientos ni desalojos efectivos.
Por tipo de inmueble, las viviendas concentraron el 69,8% del total de ejecuciones hipotecarias del trimestre. Las viviendas habituales de personas físicas representaron el 50,4% del total, mientras que las viviendas de personas jurídicas supusieron el 9,9%.
También destaca el fuerte repunte de las viviendas nuevas. En el primer trimestre se registraron 485 ejecuciones sobre vivienda nueva, un 98% más que un año antes. Las viviendas usadas sumaron 4.122 casos, con una subida anual del 29,6%.
Por comunidades autónomas, Andalucía encabezó la lista con 1.813 ejecuciones sobre el total de fincas, seguida de Cataluña, con 1.157, y la Comunitat Valenciana, con 920. En el extremo opuesto se situaron La Rioja, Navarra y Cantabria.
En Castilla y León, las 243 ejecuciones hipotecarias se distribuyeron entre 129 viviendas, 124 viviendas de personas físicas y 5 viviendas de personas jurídicas. El dato refleja un volumen moderado en comparación con las comunidades más pobladas, aunque mantiene relevancia para el seguimiento del acceso a la vivienda y la presión financiera de los hogares.
El INE recuerda que se trata de datos provisionales. La información procede de los registros de la propiedad y será revisada cuando se publiquen los resultados del mismo periodo del año próximo.