El subsuelo de nuestras ciudades suele esconder la verdadera medida de su obsolescencia. En La Bañeza, esa realidad subterránea está a punto de cambiar de forma radical en una de sus vías más necesitadas. El Ayuntamiento bañezano ha puesto en marcha la maquinaria administrativa para iniciar el contrato de obras en la calle Tejadillo de La Bañeza, una intervención integral que no solo lavará la cara a la superficie, sino que resolverá deficiencias estructurales históricas.
Se trata de una actuación de calado económico y técnico. Con un presupuesto base de licitación que alcanza los 337.361,81 euros (IVA incluido), el proyecto aborda de frente el notable deterioro que sufren los servicios públicos esenciales en esta zona. Los vecinos llevan tiempo acusando el desgaste de unas infraestructuras que pedían a gritos una sustitución. Ahora, los plazos burocráticos comienzan a correr para transformar el entorno.
El objetivo prioritario es invisible al ojo humano, pero vital para la salud pública: retirar las viejas conducciones de fibrocemento.
Durante décadas, el fibrocemento fue el material rey en las redes de abastecimiento de media España. Hoy, su sustitución es una prioridad técnica y medioambiental. El plan diseñado para las obras en la calle Tejadillo de La Bañeza contempla retirar de forma definitiva estas antiguas tuberías y reemplazarlas por modernas canalizaciones de polietileno, un material infinitamente más seguro, higiénico y eficiente para el suministro de agua potable. Al mismo tiempo, la red de saneamiento sufrirá una ampliación crítica gracias a la instalación de nuevos colectores de PVC, diseñados para soportar con holgura los caudales actuales y evitar los problemas de evacuación que suelen aparecer con las tormentas estacionales.
La intervención no se quedará bajo tierra. La reforma afectará directamente al día a día de quienes caminan por el barrio, abarcando un tramo de aproximadamente 290 metros de longitud. En este espacio, las aceras y el pavimento actual se demolerán para dar paso a un diseño urbano totalmente renovado.
Caminar por ciertas zonas de la calle Tejadillo se había convertido en un ejercicio de esquiva para las personas mayores o con movilidad reducida. Las nuevas aceras proyectadas buscan precisamente acabar con esas barreras urbanas.
El proyecto persigue un triple beneficio en superficie: reforzar la seguridad vial para los vehículos que transitan por la zona, optimizar de verdad la accesibilidad peatonal eliminando desniveles e irregularidades, y adecuar un entorno anticuado a las necesidades reales del vecindario. Es, en esencia, devolverle la comodidad a un espacio público que había quedado relegado al olvido por el paso del tiempo.
Fuentes municipales confirman que esta obra se enmarca dentro de un plan sostenido de conservación y modernización de las infraestructuras urbanas de la localidad. No se trata de un parche aislado, sino de una inversión patrimonial para el municipio.
Con este movimiento, el consistorio no solo cumple con sus competencias normativas en materia de urbanismo y servicios esenciales. También asume el compromiso de que el desarrollo urbano de La Bañeza no avance a dos velocidades, garantizando que sus calles residenciales cuenten con la misma calidad de servicios que los grandes ejes del centro urbano.