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Impulso millonario para el campo leonés

La Junta licita por más de 13 millones las obras de infraestructura rural para transformar el regadío tradicional en la Margen Izquierda del Porma

El sector agrario de la provincia de León está a punto de experimentar una de sus mayores transformaciones de los últimos años. La Junta de Castilla y León ha dado el pistoletazo de salida definitivo a las obras de concentración parcelaria ligadas a la modernización del regadío en la Margen Izquierda del Porma. El proyecto, que acaba de salir a concurso público a través de la Plataforma de Contratación del Estado, cuenta con un presupuesto de ejecución que escala hasta los 13,2 millones de euros.

La inversión se concentrará específicamente en los sectores II y III de esta histórica zona de riego. El impacto social y económico sobre el terreno será inmediato: la reordenación de la superficie beneficiará de forma directa a más de 1.000 propietarios agrícolas de la comarca. El plan de choque actuará sobre una extensión global de 4.800 hectáreas de cultivo que se encuentran repartidas entre los términos municipales de Corbillos de los Oteros, Mansilla de las Mulas, Santas Martas y Villanueva de las Manzanas.

La magnitud de la obra civil prevista es colosal. Para garantizar que los agricultores puedan acceder sin problemas a sus nuevas propiedades con maquinaria pesada, el proyecto contempla diseñar y adecuar una red de caminos que superará los 245 kilómetros de longitud total. De ellos, 201 kilómetros se levantarán completamente desde cero.

De forma paralela, el control del agua y la evacuación de excedentes requerirá otra intervención masiva. Se ha planificado el despliegue de una red de drenajes y desagües de 275 kilómetros de extensión, lo que obligará a los operarios a la excavación de 98 kilómetros de nuevos canales.

La modernización exige también borrar las huellas del pasado. El pliego técnico obliga a la demolición completa de la obsoleta red de riego actual, formada por viejas acequias de hormigón que provocan importantes pérdidas de caudal. Además, se procederá al escarificado de 124 kilómetros de sendas antiguas y al sellado de casi 114 kilómetros de cauces que han quedado en desuso.

El proyecto no olvida el impacto ecológico. El plan de restauración ambiental incluye la plantación de 1.600 ejemplares de árboles de especies autóctonas y la recuperación ambiental de 12 hectáreas que se usarán para la extracción de materiales de obra. Con este lavado de cara integral, el campo leonés gana en competitividad, optimiza cada gota de agua y sienta las bases para asegurar el relevo generacional en el medio rural.

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