La ganadería de montaña de León mira al cielo este jueves 20 de agosto. El cambio meteorológico previsto para estas horas puede dejar precipitaciones en distintos puntos de la provincia y ofrecer un primer alivio a unas explotaciones que afrontan una situación especialmente complicada por la sequía.
ASAJA de León advierte de que los pastos de montaña se encuentran muy deteriorados después de meses con escasez de precipitaciones y episodios de temperaturas elevadas. Aunque las lluvias lleguen con cierta intensidad, la organización recuerda que el terreno no se recuperará de forma inmediata: la regeneración del pasto puede necesitar entre tres y cuatro semanas.
El cambio de tiempo coincide, además, con un descenso notable de las temperaturas previsto para este jueves en León y otras zonas del norte peninsular.
La sequía deja sin alimento suficiente a la ganadería de montaña de León
La situación afecta especialmente a las explotaciones extensivas de vacuno de carne, ganado equino y rebaños de ovino y caprino en trashumancia. En determinadas zonas, el problema se ha agravado también por la reducción del agua disponible en fuentes y arroyos.
Según expone ASAJA, buena parte de los pastizales ya no proporciona alimento suficiente para cubrir las necesidades de los animales. Por este motivo, los ganaderos tienen que realizar aportes extraordinarios de comida.
Cuando esa suplementación no es suficiente, los animales pueden entrar en un balance energético negativo. Esto termina afectando a su estado corporal y al rendimiento de las explotaciones.
La situación supone, por tanto, más gastos precisamente cuando disminuyen los ingresos del sector.
Menos heno y más gastos para alimentar al ganado
El problema no termina en los pastos. ASAJA señala que la campaña de recogida de hierba destinada a heno y microsilos también dejó una producción escasa en numerosas explotaciones.
De hecho, la propia organización ya advertía durante la primavera de 2026 de la dependencia que tenían los prados de siega de las lluvias de mayo y junio. La campaña se prolonga habitualmente hasta comienzos de agosto en las zonas de mayor altitud de León.
Cuando las reservas propias no bastan, las explotaciones extensivas tienen que acudir al mercado para comprar forraje.
Entre los productos más utilizados se encuentra el heno elaborado con avena, otros cereales de invierno y veza, procedente principalmente de las zonas agrícolas de la provincia, especialmente de las comarcas de Sahagún y Esla-Campos.
ASAJA sostiene que esta campaña ha dejado poca disponibilidad de este forraje. Sin embargo, destaca su buena calidad agronómica. El problema está en el precio, que ha ido aumentando y eleva todavía más los costes de alimentación de las explotaciones.
La bajada del vacuno añade presión a las explotaciones
La falta de pastos coincide con un escenario desfavorable en el mercado del vacuno.
Los datos de la Lonja Agropecuaria de León reflejaron descensos durante junio y julio en diferentes categorías de bovino para carne y ganado de vida. Por ejemplo, el 8 de julio varias categorías de machos pasaron de 6,40 a 6,10 euros por kilo de canal, mientras que algunas categorías de hembras también registraron bajadas.
A comienzos de agosto, las principales categorías de bovino para carne permanecían estables respecto a la sesión anterior, aunque el pastero macho de 200 kilos volvió a bajar, desde 1.120 hasta 1.020 euros por animal.
Este escenario agrava, según ASAJA, la pérdida de rentabilidad de unas explotaciones que ya tienen que asumir mayores costes para alimentar a sus animales.
ASAJA reclama ayudas y una rebaja en el precio de los pastos
La organización agraria también pone el foco en los pastos propiedad de las juntas vecinales. Muchos están catalogados como montes de utilidad pública y cuentan con la tutela de la Junta de Castilla y León.
ASAJA sostiene que el precio de adjudicación de estos aprovechamientos ha ido aumentando, lo que añade otro gasto a la ganadería extensiva de las zonas de montaña.
Ante esta situación, la organización pide a la Junta de Castilla y León medidas específicas de apoyo al sector.
Entre sus reivindicaciones figura una reducción de las rentas que pagan los ganaderos por los pastos públicos, tanto por parte de las entidades locales como de la Administración autonómica.
También solicita que la fiscalidad tenga en cuenta la pérdida de rentabilidad provocada por la sequía y los mayores costes.
Además, reclama que se adelante en las próximas semanas el 75% de los importes de la PAC para proporcionar liquidez a las explotaciones afectadas.
Las lluvias pueden ofrecer ahora un primer respiro. Sin embargo, ASAJA insiste en que el problema no desaparecerá de un día para otro. Incluso con precipitaciones suficientes, la recuperación de los pastos necesitará varias semanas, mientras las explotaciones tendrán que continuar aportando alimentación complementaria al ganado.



