La Junta de Castilla y León ha recomendado este jueves 20 de agosto extremar las precauciones ante las altas concentraciones de partículas y ozono detectadas, principalmente, en las zonas oeste y centro de la Comunidad. La situación está relacionada con las condiciones meteorológicas y con las emisiones procedentes de los incendios forestales de Las Hurdes y Braganza.
La advertencia resulta de especial interés para los habitantes de las provincias situadas en el oeste autonómico. No obstante, la información difundida por la Junta no concreta niveles específicos para cada provincia ni atribuye un valor determinado a León.
Según los datos de la Red de Control de la Calidad del Aire de Castilla y León, se registran niveles elevados de partículas en suspensión y ozono. Por este motivo, la Consejería de Agricultura, Ganadería, Medio Rural y Política Ambiental aconseja reducir las actividades que requieran esfuerzo físico mientras se mantenga este episodio.
La Junta aconseja limitar el ejercicio al aire libre
La principal recomendación afecta al conjunto de la población. La Administración autonómica pide evitar, en la medida de lo posible, actividades físicas intensas en espacios abiertos, ya que aumentan la frecuencia respiratoria y, con ella, la cantidad de aire contaminado que entra en el organismo.
Esta precaución cobra todavía más importancia entre los grupos de riesgo y las personas especialmente sensibles. En su caso, la Junta recomienda limitar al máximo la exposición al exterior mientras permanezcan las altas concentraciones de partículas y ozono en Castilla y León.
Además, la Consejería aconseja que las actividades organizadas por campamentos, centros educativos, clubes deportivos y otras entidades no se desarrollen al aire libre durante este episodio.
Ventanas cerradas y precaución con la ventilación
Las recomendaciones también afectan al interior de viviendas y otros edificios. La Junta aconseja mantener las ventanas cerradas siempre que sea posible con el objetivo de reducir la entrada de partículas procedentes del exterior.
Asimismo, recomienda limitar los sistemas de ventilación interior forzada mientras persista la situación.
Estas medidas buscan disminuir la exposición de la población a una masa de aire afectada tanto por la meteorología como por el humo y las emisiones generadas por los incendios.
Los incendios de Las Hurdes y Braganza, detrás del episodio
La Junta vincula el aumento de los contaminantes a los incendios forestales activos en Las Hurdes y en Braganza, cuyas emisiones están influyendo en la calidad del aire de parte de Castilla y León.
El humo de los incendios puede transportar partículas a grandes distancias. Además, las condiciones atmosféricas pueden favorecer su permanencia y contribuir a episodios de peor calidad del aire.
En este caso, la Red de Control autonómica refleja una mayor incidencia en el oeste y en el centro de Castilla y León, según la comunicación oficial difundida este jueves.
Seguimiento continuo de la calidad del aire
La Consejería mantendrá un seguimiento de la evolución del episodio durante las próximas horas. La situación puede cambiar en función del comportamiento de los incendios y, especialmente, de las condiciones meteorológicas.
Los ciudadanos pueden consultar la calidad del aire prácticamente en tiempo real a través de la Red de Control de la Calidad del Aire de Castilla y León, el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico y el Índice Europeo de Calidad del Aire.
También está disponible la aplicación “ICA Índice de calidad del aire”, que permite comprobar la evolución de los principales contaminantes.
Mientras continúe este escenario, la recomendación de la Junta es clara: reducir el esfuerzo físico al aire libre, extremar las precauciones entre las personas vulnerables y limitar la entrada de aire exterior en los edificios cuando sea posible.

