Los estudiantes del Grado en Ingeniería Forestal y del Medio Natural del Campus de Ponferrada han visitado el entorno del Soto de Villar de los Barrios, reconocido como Bosque del Año 2022, para conocer de cerca diferentes experiencias de gestión forestal sostenible y bioeconomía rural.
La salida docente, vinculada a la asignatura de Ordenación de Montes, coincidió con el encendido de una carbonera tradicional de castaño. Esta estructura permanecerá activa durante aproximadamente diez días mediante una quema autorizada, controlada y supervisada.
La experiencia permitió al alumnado observar en directo un proceso ancestral que hoy se presenta también como una herramienta útil para el territorio. La carbonera tradicional en Villar de los Barrios conecta la conservación del patrimonio rural con el aprovechamiento sostenible de los recursos forestales.
Tradición, prevención de incendios y aprovechamiento del monte
La jornada sirvió para explicar cómo ciertas prácticas históricas pueden integrarse en modelos actuales de gestión del paisaje. En este caso, la producción tradicional de carbón vegetal se vincula a la retirada de biomasa, la reducción de combustible forestal y la prevención de incendios.
Además, la actividad puso el foco en la necesidad de recuperar usos productivos del monte. De esta manera, la gestión forestal no solo protege el entorno, sino que también puede impulsar recursos económicos y oportunidades para los pueblos.
La iniciativa forma parte del proyecto ‘¿Puede el fuego ser nuestro mejor aliado para proteger el bosque y generar riqueza en el territorio?’, promovido por Souto Vivo y ADR Bierzo-Cabrera, con financiación de la Dirección General de Agenda 2030 y la colaboración de la Asociación Bierzo Vivo.
Una visita formativa en un espacio forestal de referencia
Durante la actividad, el estudiantado también conoció el Plan Dasocrático del Grupo de Montes de Ponferrada, diseñado para coordinar la gestión de 6.062,2 hectáreas forestales.
A partir de este documento, los alumnos analizaron diferentes actuaciones selvícolas dirigidas a reducir la vulnerabilidad del territorio frente al fuego. Entre ellas, destacaron las tareas de ordenación, mantenimiento y aprovechamiento responsable de los recursos del monte.
La visita al Soto de Villar de los Barrios permitió, por tanto, unir teoría y práctica en un escenario real. El entorno se convirtió en una herramienta docente para comprender los desafíos actuales de la gestión forestal en El Bierzo.
Una “aula viva” para entender el futuro del medio rural
Más allá de su dimensión etnográfica, la carbonera tradicional actuó como una auténtica aula al aire libre. Así lo destacó el investigador y docente Alfonso Fernández Manso, quien subrayó que la experiencia ayuda a comprobar cómo el manejo activo del territorio puede proteger el bosque, reducir el riesgo de incendios forestales y generar oportunidades para el medio rural.
La actividad refuerza una idea cada vez más presente en los espacios rurales: conservar el paisaje no significa dejarlo intacto, sino gestionarlo con conocimiento, planificación y respeto por sus usos históricos.
En este contexto, la carbonera tradicional en Villar de los Barrios se consolida como un ejemplo de cómo la memoria del territorio puede dialogar con la innovación forestal y la sostenibilidad.