La Sala de lo Penal del Tribunal Supremo ha ratificado la condena de 16 años y 11 meses de prisión impuesta al exconcejal de Ponferrada (León), Pedro Muñoz F., por los delitos de maltrato familiar y lesiones agravadas con las agravantes de parentesco y discriminación por razón de género. Los hechos, que conmocionaron a la opinión pública, se remontan a mayo de 2020, cuando Muñoz lanzó a su mujer por el balcón de una finca en Toreno (León), dejándola parapléjica.
La sentencia confirmada incluye 12 años de prisión por el delito de lesiones agravadas, 2 años y 6 meses por maltrato habitual en el ámbito familiar, y tres condenas adicionales (una de 11 meses y dos de 9 meses) por otros delitos de maltrato en el ámbito familiar. Además de la pena de cárcel, Pedro Muñoz F. deberá indemnizar a la víctima con 1,5 millones de euros. También se le impone la obligación de indemnizar a la Junta de Castilla y León con 97.000 euros y al servicio de sanidad de Castilla-La Mancha con 47.900 euros por los gastos derivados de la atención médica.
Los hechos probados durante el proceso judicial revelaron un patrón de comportamiento violento e intimidante por parte del acusado desde el inicio de la relación. Muñoz ejercía un dominio absoluto sobre su pareja, caracterizado por constantes amenazas, humillaciones, agresiones físicas y maltratos psíquicos. Su objetivo era menospreciarla, humillarla, anularla, denigrarla, controlarla y dominarla mediante una verdadera subyugación psicológica, aislándola de su familia, amigos y entorno social y profesional. Esta conducta se basó en el simple hecho de ser mujer y en un sentimiento de superioridad por parte del agresor.
La víctima sufrió síntomas de maltrato psicológico, sumisión y dependencia, además de un traumatismo mixto ansioso depresivo. Presentó signos de inestabilidad emocional, distorsión cognitiva, sentimiento de desesperanza e inutilidad, sufrimiento emocional, somatizaciones, obsesión, hipersensibilidad, alteraciones del sueño o desconexión social, desajustes psicológicos, afectación en áreas vitales a nivel social, familiar, laboral o de salud física y estrés postraumático, todo ello como consecuencia del maltrato continuado.
El 27 de mayo de 2020, en la finca Las Huelgas de Toreno, alrededor de las 22:00 horas, se produjo una discusión. La mujer se encontraba haciendo la maleta con la intención de abandonar la vivienda, lo que irritó a Pedro Muñoz F. Con tono amenazante, le dijo: «¿… qué cojones estás haciendo? ¿No te enteras que sólo muerta te puedes librar de mí?». Acto seguido, el acusado, como muestra de la grave desigualdad y el dominio que ejercía, comenzó a golpear a la víctima en brazos y piernas. Luego, la arrastró por las piernas hasta la terraza superior de la vivienda, a unos cuatro metros de altura, mientras ella intentaba defenderse.
Ya en la terraza, el acusado la agarró, y ella logró apartar sus manos, momento en el que él le golpeó un ojo con la mano izquierda. A continuación, la sujetó por el cuello con la mano derecha. A pesar de sus intentos por defenderse, la víctima no lo consiguió. Finalmente, con la intención de acabar con su vida, o al menos asumiendo las altas posibilidades de que así fuera, el acusado la lanzó al vacío por el balcón. La mujer cayó y se golpeó contra un pozo y el suelo, especialmente en la cabeza y la espalda, quedando inmóvil y tendida boca abajo.
Como graves secuelas, la mujer padece un síndrome frontal con alteración de funciones cerebrales superiores moderada, paraplejia D6-D10, así como lesiones en el sistema musculoesquelético que incluyen material de osteosíntesis en la columna vertebral, algias postraumáticas, fractura de costillas y esternón, una derivación ventrículo peritoneal, y una fractura, acuñamiento o aplastamiento de columna vertebral, entre otras, además de un perjuicio estético significativo.

