La resaca política del espectacular registro de la Guardia Civil en el Ayuntamiento de Soria el pasado martes lejos de amainar, acaba de trasladarse a los tribunales. El Grupo Popular en las Cortes de Castilla y León ha movido ficha de forma contundente tras el impacto de la llamada operación Fuentona, que se saldó con siete detenciones en el entorno del consistorio socialista.
La ofensiva judicial ya es una realidad.
La portavoz parlamentaria del PP, Leticia García, ha anunciado una doble estrategia en los juzgados. Por un lado, el partido se personará como acusación en la causa principal que investiga la presunta trama delictiva en el consistorio. Por otro, y quizás lo más relevante políticamente, presentarán una querella específica para descubrir quién, cómo y cuándo filtró la información del registro policial antes de que se ejecutara.
El foco de todas las críticas apunta directamente al secretario general del PSOE de Castilla y León y exalcalde soriano, Carlos Martínez.
García ha denunciado con dureza lo que califica como las «tres fases» de la polémica reacción de Martínez desde el pasado martes. El líder socialista pasó de mostrar una llamativa «tranquilidad» ante el despliegue de la Policía Judicial a cometer, según el PP, un patinazo verbal definitivo: reconocer públicamente que el lunes ya sabía que los agentes acudirían al día siguiente al consistorio.
Aquel reconocimiento de poseer información privilegiada encendió todas las alarmas.
«Cabe la sospecha de que el señor Martínez trató de manipular lo que ya había dicho para ocultar que tenía un chivatazo antes de que se produjese el registro», sostiene la portavoz popular.
Para el PP, las rectificaciones posteriores de Martínez solo confirman el nerviosismo en las filas socialistas. Las preguntas que el partido de la oposición pone sobre la mesa buscan aclarar si esa filtración sirvió para alertar o destruir pruebas de las personas de confianza del equipo de gobierno local, que lleva gestionando la ciudad desde 2019.
Las sospechas de los populares van incluso más allá de los límites provinciales. Leticia García ha deslizado que la trama bajo investigación podría salpicar a otros ayuntamientos socialistas de la provincia e, incluso, tener ramificaciones en el Ministerio de Transición Ecológica y Reto Demográfico.
«El ocultismo del Partido Socialista demuestra algo terrible: que las cloacas de Sánchez han llegado a Castilla y León de la mano de Carlos Martínez», sentenció con extrema dureza la portavoz en la rueda de prensa posterior a la Junta de Portavoces.
La batalla por la transparencia de la operación Fuentona en Soria abandona los atriles de prensa. Si el Partido Socialista no ofrece respuestas voluntarias en sede institucional, tendrá que hacerlo ante el juez.